A finales de febrero de 1860, tras las batallas de Castillejos y Tetuán la guerra entre España y Marruecos seguía. A pesar de las victorias españolas la guerra continuaba pues Marruecos no se rendía y tras una entrevista cerca de Tetuán entre el general Leopoldo O Donnell ( Presidente del Gobierno y comandante militar supremo en esta campaña) y el sultán de Marruecos Muley Abbas, que no produjo resultados, O Donnell decidió dar un nuevo impulso, esta vez naval, a la guerra. El 24 de febrero de 1860 una división de buques de la escuadra española partió desde el puerto de Algeciras con destino a las costas de Marruecos con orden de bombardear las ciudades de Larache, Arcila, Rabat y Salé, en la costa atlántica de Marruecos.

La componían el navío Isabel II, de 84 cañones (almirante Blas García de Quesada), La fragata de hélice Princesa de Asturias de 50 cañones, la fragata de hélice Blanca de 37, la fragata Cortés de 32, la corbeta Villa de Bilbao, de 30 cañones junto con un grupo de goletas artilladas y vapores cañoneros. Toda esta escuadra estaba mandada por el almirante José María Bustillos. El 25 de febrero la escuadra española llegó al puerto de Larache ( que siglos antes en 1610 había sido tomado por los Tercios en una dura batalla) e inició el bombardeo sobre las 11 de la mañana

Grabado-transporte-tropas-1_859

Pero éste se vio perjudicado por el estado de la mar, muy gruesa, que impidió a los buques españoles maniobrar con rapidez y dificultó el uso de los cañones de las portas inferiores. La respuesta de las baterías artilleras de los fuertes marroquíes fue intensa y se entabló un duro combate entre los buques españoles y los casi 40 cañones marroquíes. Algunos buques españoles sufrieron daños y el buque insIgnia Isabel II llegó a quedar semivarado con la popa muy cerca de los cañones enemigos con lo que hubiera podido sufrir graves daños. Pero fue salvado por la acción heroica de la fragata Blanca que se interpuso entre el buque y los fuertes enemigos protegiendo al navío hasta que éste estuvo fuera de peligro.( el comandante de la Blanca, el capitán de navío Tomás Alvear fue felicitado públicamente por ello).

Pero finalmente los buques españoles lograron apagar el fuego de los cañones enemigos. Los buques españoles se retiraron sobre las 2 del mediodía. En este bombardeo la escuadra española disparó 291 granadas y 1185 balas. Un cabo de mar de la fragata Princesa de Asturias resultó muerto y hubo un pequeño número de heridos.

Al día siguiente, el 26 de febrero la Armada española llegó al Puerto de Arcila o Asilah y empezó a bombardearla a la 1 de la tarde durante más de 2 horas. Unos 10 cañones defendían la ciudad pero éstos fueron desmantelados por el fuego español. Los fuertes marroquíes quedaron destruidos y la ciudad sufrió graves daños. La escuadra se dirigió entonces a Rabat pero finalmente el bombardeo de Rabat y Salé se suspendió débido al pésimo estado de la mar y la escuadra regresó a Algeciras. Un més mas tarde tras la victoria española en la batalla de Wad Ras, concluyó la guerra. España obtuvo la ampliación de los límites de Ceuta y Melilla, la adquisición del pequeño territorio de Sidi Ifni, en el sur de Marruecos y algunas ventajas económicas y aduaneras.

RAFAEL MARÍA MOLINA.

Fuente: Españoles y Marroquíes. Historia de la Guerra de África Tomo 2. Evaristo Ventosa.