El 13 de mayo de 1897 Barcelona ofreció un multitudinario recibimiento (entre 50 y 80.000 personas según las fuentes) al General Camilo Polavieja,(natural de Madrid) como homenaje a sus victorias en Filipinas.“El General Polavieja fue recibido con entusiasmo por la Ciudad Condal y la muchedumbre aclamaba al General y a los soldados”.Así se expresaba el periodista de la época Emilio Reverter Delmás.

Entre 1895 y 1897 España estaba envuelta en 2 durísimas guerras coloniales. La de Cuba absorbía el esfuerzo principal. Pero también en Filipinas la guerrilla insurgente tenía gran fuerza. Tras el relevo del ineficaz general Blanco a finales de 1896, el enérgico mando del madrileño General Polavieja enderezó la situación derrotando a la guerilla independentista en las sangrientas batallas de Silange Imus entre otras. Finalmente los rebeldes se riendieron en diciembre de 1897 por el llamado pacto de Biac Na Bato.Sin la posterior intervención de USA, España no habría perdido Cuba ni Filipinas. Por lo menos no entonces

En los balcones de muchas casas de Barcelona colgaban banderas españolas. Y una muchedumbre en las Ramblas y en la zona de Capitanía vitoreaba al General y a los 220 soldados heridos que desembarcaron con él. La ciudad recibió como un auténtico héroe al General Polavieja. En el puerto se construyó un arco de triunfo artificial.

Los concejales, la Diputación y el abad de Montserrat dieron la bienvenida de honor. A continuación el General se dirigió a la Catedral donde le recibió el obispo, Jaime CataláyAlbosay se cantó un solemne Tedeum. Se trasladó luego al parque de la Ciudadela donde volvió a ser aclamado por miles de personas. 5 grandes focos eléctricos iluminaban la noche, creando un efecto muy moderno para la época.

2 días más tarde Polavieja subió al tren que le llevó a Zaragoza primero y luego a Madrid. En ambas ciudades fue también aclamado por las multitudes.

Fuentes:Filipinas por España. Crónica de la rebelión en el archipiélago filipinoVolumen II (1897) de Emilio Reverter Delmás.

Crónica de las Guerras de Cuba y Filipinasde Rafael Guerrero (1897).