Termina la guerra civil en España  y mi padre se alista con 18 años a la División azul : aunque él nunca dijo el por qué , yo con el paso del tiempo , saque mis conclusiones.

Contaba que en el transcurso de la contienda de la guerra civil española  vio y vivió muchas injusticias entre ellas un almacén de comida bastante grande que tenían los milicianos , el cual fue comido por las ratas , mientras el pueblo pasaba hambre; vio como le requisaban a su padre, mi abuelo que  tenia un taller de lo que antes se llamaba metalistería , le quitaron todas las herramientas, como tornos ,bancos de trabajo  arcas repletas de herramientas de mano ,hornos de fundición de metal.

Emplearon dos camiones para retirarle todo , le dejaron un arca de trabajo con unas limas y poco mas,  al parecer todo fue llevado para la los andenes por Nuevos ministerios , en los cuales se hacían reparaciones de todo tipo de armas, vamos que le dejaron en la ruina.

Cuando terminó la contienda , fue a recuperarlo y lo único que le dijeron es que no se lo tenía que haber dado a la milicia republicana , al final lo único que se llevo mi abuelo fue una señora paliza. Vio como saqueaba el gobierno de la república, todo el oro del banco de España y los depósitos del Monte de Piedad , mientras que la gente aplaudía , gritando “viva la república “ .

No tardó mi padre en encontrar el significado de esa situación , la cual era que la guerra estaba perdida , y que en España se pasaría mucha hambre , como así fue . Empujado por la situación  y con las injusticias vistas y vividas , se alista, le dan un pequeño entrenamiento y marcha para Rusia , los pagos que le hacían según él , por parte del gobierno de España y de Alemania  se los ingresaban a sus padres,  los cuales administraban para el resto de la familia , sus dos hermanas se casaron por todo lo alto y gastaron pensando en que nunca regresaría.

Dos largos años estuvo en Rusia jugándose la vida . Andando iban las compañías de la división de un frente a otro , menos cuando a los alemanes tenían prisa , que entonces los llevaban en camiones . Con inviernos de temperaturas  de 40 grados bajo cero , el aliento congelado en los pelos de la barba , me contó, que estaba en las cocinas de campaña esperando a que las dieran un consomé ,hecho a base de tuétanos de hueso , se lo sirvieron en la funda de metal donde tenia la mascara antigás ,y cuando se separó para tomarlo , se le quedo cuajado y eso que en la cocinas estaba hirviendo .

Hambre no se pasaba, por que de no ser así ,no se aguantaba . En ocasiones hacia tanto frío, que la guerra parecía que se paraba , ni unos  ni otros todos quedaban en las trincheras , y cuando se podía ,se combatía . Haciendo una avanzada con un pelotón y un sargento , de entre los montones de enemigos muertos ,se solían esconder “algún vivo” los cuales se encargaban de dejarles aislados cortando el suministro , uno de estos hirió a mi padre en una pierna , disparo de entrada y salida en el muslo. Los demás no tardaron en responder y al vivo de entre los muertos ,le dejaron muerto .

Insistendole a mi padre para que se diera la vuelta él no quiso,  solo se limitó a ponerse el botiquín de cura individual , que era una venda con una gasa y unos polvos . Esta estrategia que tenían los rusos duró poco tiempo , por que mandato tirar una granada a los montones de cadáveres , total a los muertos les iba a dar igual .

Pasado unos días y recrudeciéndose el combate se le empezaron a congelar las piernas , y cuando le pudieron evacuar tenia congelación grave , tanto fue así que cuando le quitaron las botas el olor era de podrido y trozos de carne y uñas pegados a la media  . Le evacuaron, no recuerdo a donde ,pero si fuera de Rusia , los médicos alemanes le quisieron cortar las piernas , y él se negó , le apartaron de la cama para dársela a otro; con tratamiento y con la naturaleza que él tenia ,con sus dieciocho años se empezó recuperar , las uñas de los pies le empezaban a salir , pero retorcidas ,los médicos con un poco de anestesia se las arrancaban hasta que salieran rectas , como así fue .

Recuperado después de un tiempo le mandan para un frente cercano al lago Ladoga . Ya en primavera y con los deshielos las trincheras se llenaban de agua , la cual sacaban constantemente con unas bombas , pero daba igual al poco tiempo las trinchera estaban llenas de agua otra vez. A mi padre le destacaron con un mortero que al parecer le llamaban “ranita”,  no era muy grande ; cuando entraban en combate el proveedor que era de Albacete  y él ,se ponían a mandar granadas al enemigo , y según me contaba ,hacia chicha por que estaban cercado los rusos y eran muchos.

Localizaron los rusos la posición del mortero y un obús de artillería impacto en un árbol matando al proveedor ,y mi padre apareció a muchos metros de donde estaba desplazado por la onda expansiva : me lo contó con tristeza pues en ocasiones iban por la trinchera cogiendo ranas y quitándoles las ancas que en poco tiempo llenaban la chistera que tenían  para protegerse de los mosquitos  y luego entre unos pocos se las comían. Estas treguas duraban poco .

Cerca del emplazamiento donde estaban los divisionarios estaba la desembocadura de un río con una pequeña isla , en la cual se apostaba un francotirador ruso y cuando le parecía producía una baja en su enemigo ; mandaron abrir fuego a la artillería alemana sobre la isla ,hasta que pasó el agua por encima y desapareció la isla .

Cuando se entraba en combate se producían muchas bajas y en poco tiempo dejabas de ver con quien estabas conviviendo : mi padre quedo impresionado de como el cura militar salía fuera de la trinchera para dar la extremaunción a los caídos sonando los disparos y bombazos a su lado.

Cuando se paraba el combate se salía  para hacer una descubierta , lo cual era en mirar las bajas del enemigo y registrar por si tenían alguna documentación de valor ; en una de estas “descubiertas”   mi padre salió con un capitán. Era de noche y arrastrándose miraban los resultados de la contienda y registraban , se oye un disparo y un impacto , el capitán le dice a mi padre :

"Mandriles me han dado ,corre ves por el sargento para que me saque de aquí"

"Mi capitán ¿en dónde le han dado?

"Corre traéte al sargento.

Mi padre llega al sargento y se lo dice ,y al parecer no le gustó la idea de evacuar al Capitan ; mi padre viendo que empezaba ya amanecer se fue en busca del capitán y arrastrándose con él, herido en su espalda lo sacó , llegando a la trinchera el sargento y se encontró con los dos y el capitán le dijo: "marchese de aquí que no lo quiero ni ver". Al poco rato falleció por un disparo que le entro justo por el ano ,murió reventado interiormente .

Por esta hazaña mi padre fue condecorado con la Cruz de Hierro. El capitán era vasco, y en Hendaya al regresar  la familia del capitán se lo agradecieron personalmente .Cuando llega mi padre a casa no tenia ni ropa que ponerse , estaba claro que no le esperaban .  Cuando llegó a España tuvo que hacer la mili ; destacado en un cuartel que estaba donde hoy se encuentra el parque móvil del ministerio .. ¿hacer la mili ? le mandaban hacer los recados de la mujer de un Coronel y pasear el perrito de la “coronela” como así la llamaba él ; paseaba al perrito hasta las dos de la tarde , un día de frío el regreso un poco antes para dejar al perro , y la coronela ,le recriminó y le dijo que siguiera paseando al perrito , al parecer a mi padre se le cruzaron los cables y dejo atado en el tirador de la puerta al perro ; se fue al cuartel y un brigada le estaba esperando : "pero que es lo que ha hecho usted ",le preguntaba el brigada detrás estaba un capitán riéndose de la situación … contesta mi padre firme y respetuoso por el mando : "yo no he estado en la División azul jugando la vida por España para que ahora me manden pasear peritos de nadie" .

Al parecer en ese momento terminó su mili y le mandaron a casa , diciéndole que ya le avisarían ; nunca más se supo . Mi padre fue matricero ajustador . Nunca mi padre nos trasmitió ningún ideal político y solo le importaba su familia ,su techo y el trabajo , él estaba en la certeza de que así es como se levanta una nación y no con los “ideales “

Fernando Entrambasaguas