Los corsarios vascos de la Corona española, sobre todo guipuzcoanos, llevaron a cabo grandes ofensivas navales contra los enemigos de España en el siglo XVII. En marzo de 1624 dos pequeños buques del armador vasco Juan de Beográn Zárraga capturaron 3 navíos pequeños holandeses tras un duro combate y abordaje.

En 1641 un navío de 200 toneladas, propiedad de Don Alonso de Idiaquez, jefe de la Escuadra del Norte atacó en el Canal de la Mancha a otro holandés de 200 y 15 cañones. Lo abordó y rindió tras 6 horas de lucha.

En 1633 el galeón San Lorenzo del mismo Idiaquez hundió a la capitana de una flota mercante holandesa. En 1643 el capitán Francisco de Escorza al mando de 3 buques encontró 6 navíos corsarios franceses junto al cabo de Peñas capturando 4 y hundiendo 1

Los 32 buques corsarios de don Alonso de Idiaquez capturaron 47 presas entre 1633 y 1635. En 1638 el capitán Pedro de Diústegui capturó un navío holandés de 250 toneladas y 18 cañones.

Los 20 buques corsarios de éste capitán y armador de San Sebastián capturaron casi 80 buques entre 1635 y 1640.

Los corsarios vascos (casi 500) solían actuar en aguas de la costa atlántica del sur de Francia contra los buques mercantes y corsarios franceses y holandeses. En aquella época los mercantes solían montar cañones, con lo cual los combates fueron muy frecuentes.

Entre 1618 y 1692 los corsarios españoles peninsulares (en su gran mayoría guipuzcoanos) capturaron o hundieron un mínimo de736 buques enemigos identificados, aunque se cree que probablemente fueron muchos más, quizá 1200. Pero el número de capturas comprobadas es de 736.

Estos datos provienen del libro “Los corsarios españoles durante la decadencia de los Austrias” del profesor Enrique Otero Lana, máxima autoridad en el tema de los corsarios españoles.