Realmente administrar una comunidad de vecinos no es nada fácil, y más complicado aun cuando se trata de gestionar los elementos privativos de una propiedad, ya que pertenecen a los propietarios independientes que conforman un inmueble, pero tienen salida con un factor en común del edificio o hacia la vía pública.

Sin embargo, estas instalaciones privativas son bastantes susceptibles, porque son de aprovechamiento independiente, indistintamente estén ubicadas en una zona común, por lo cual siempre se genera polémica en cuanto a su mantenimiento.

En este sentido, la contratación de un administrador de fincas puede ser una excelente solución no solo para aclarar dudas sobre este importante tema, sino también para gestionar los asuntos legales, financieros y técnicos de los elementos privativos de un inmueble.

Administrador de fincas, un excelente mediador en una comunidad de vecinos

Asegurar el buen funcionamiento de una comunidad de vecinos implica atender muchas variables e involucra distintos factores de carácter independiente que solo pueden ser controlados de mejor manera por un administrador de fincas, ya que esta figura no solo está preparada para gestionar los diversos aspectos económicos de un inmueble, sino también es un excelente mediador cuanto se presenta un conflicto y se necesita buscar acuerdos entre los distintos propietarios.

De acuerdo con las leyes, este profesional dispone del carácter de órgano para gestionar distintas actividades dentro de un inmueble de copropietarios, de ahí la importancia de elegir un buen administrador de fincas que facilite las resoluciones de conflictos, y a su vez sea garantía de mantener el buen funcionamiento de todos los elementos de una propiedad, tanto los comunes como las instalaciones privativas.

También en la actualidad el estado obliga a las comunidades de propietarios a disponer de una certificación electrónica para relacionarse con cada una de las instituciones de la administración pública, lo cual crea una necesidad mayor de contratar esta figura profesional para la gestión de un inmueble de copropietarios.

¿Cuáles son los elementos privativos de un edificio?

Las zonas comunes de un edificio son todas aquellas que han sido fabricadas para el adecuado uso de toda la propiedad o del inmueble en general, así como para el goce de cada uno de los elementos que son considerados privativos dentro de una edificación.

Sin embargo, algunos elementos comunes pudieran considerarse como privativos, siempre y cuando así se defina en el título constitutivo de la propiedad. No obstante, para que cuente con las características de propiedad individual debe prestar servicio solo a cada copropietario del edificio, indistintamente que pase por zonas comunes.

Asimismo, es primordial que esté ubicado dentro de la superficie útil de la vivienda, y que desde la llave de paso, el cual es otro elemento privativo discurran por el interior del inmueble y ofrezcan un servicio a instalaciones privadas.

Por lo general, las confusiones que se generan entre las zonas comunes y los elementos privativos se producen por las aseguradoras, por eso lo mejor será consultar de forma previa antes de contratar un servicio de este tipo o acudir al administrador de fincas para aclarar las dudas sobre este asunto.

¿Cómo saber cuándo pagar o no el atasco de una tubería en un edificio de copropietarios?

Un problema muy frecuente en un inmueble integrado por varios propietarios es el atasco de las tuberías, y es a partir de ahí cuando es importante tener claro cuáles son los elementos comunitarios y privativos en una propiedad, ya que es una de las principales causas de conflicto entre las comunidades de vecinos.

Por eso cuando un inmueble cuenta con la colaboración de un administrador de fincas lo más usual es que cuando ocurre un inconveniente de este tipo, se convoque a una reunión extraordinaria para mediar sobre la problemática que se ha presentado, y determinar si se contrata una empresa que se encargue de arreglar la tubería con pagos en común de cada uno de los propietarios, en caso de que sea una instalación comunitaria.

Ahora si en la junta de vecinos se comprueba que la tubería que se ha dañado está dentro de los límites del área privada de un propietario, el gasto del servicio deberá ser pagado de forma exclusiva por esa persona del domicilio individual.

Consejos para elegir un buen administrador de fincas

  • Es importante fijarse que el profesional cuente con el título que lo acredite como administrador de fincas.
  • También es imprescindible que la persona cuente con experiencia demostrable en el área.
  • Asimismo, es necesario que el profesional siempre esté disponible cada vez que la comunidad de vecinos lo necesita.
  • Debe saber gestionar muy bien la contabilidad para que el edificio funcione de forma correcta.
  • Tener la capacidad de controlar situaciones de estrés.

Sin duda, el administrador de una finca es una pieza clave para que un inmueble de copropietarios se mantenga en condiciones óptimas por muchos años, solo es cuestión de definir muy bien los límites de cada elemento común y privativo, para que de esta manera la comunidad de vecinos tenga claro en qué momento un gasto corresponde a la edificación en pleno o es una obligación individual.