El verano es la época preferida por muchos pacientes para someterse a intervenciones estéticas, tanto quirúrgicas como de carácter menos invasivo. El titular, la medicina estética vive su agosto… en agosto, es solo un juego de palabras, pues este fenómeno se extiende no solo al octavo mes del año, sino a toda la temporada estival.

En esta época del año hay un repunte de alrededor de un 30% en las operaciones de cirugía estética, según confirma la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética.

El presidente de este organismo, el Dr. Cristino Suárez, afirma que la preocupación por la imagen corporal aumenta en verano de manera lógica, pues es el momento del año en el que más figura se muestra y más apetece ir a la playa, las piscinas o las terrazas. No obstante, esperar hasta los meses de julio y agosto para someterse a una intervención resulta un tanto incompatible con las actividades más asociadas a esta temporada: bañarse en las playas o piscinas y tomar el sol. Debido a este condicionante es importante alcanzar un equilibrio entre disfrutar de las actividades propias del verano y los procesos posoperatorios.

¿Por qué aumentan las intervenciones estéticas en verano?

Para muchas personas, el verano es una época más relajada, con un ritmo de actividad menor, de modo que es cuando eligen para operarse o hacerse tratamientos estéticos. A esto se une que todos sentimos ese deseo constante de vernos y estar mejor.

Por esta razón, los tratamientos estrella en verano son todos aquellos cuyo objetivo sea aportar luminosidad al rostro. Estas intervenciones no tienen contraindicaciones si se está tomando el sol. Se incluyen en este grupo las cremas, los peelings de verano, el microneedling y la terapia fotodinámica, entre otros.

Muchos de estos tratamientos tienen efecto inmediato y pueden realizarse en combinación con otras intervenciones. En los meses centrales del año aumentan también los tratamientos de remodelación corporal. Cada vez son más los pacientes que quieren eliminar pequeñas acumulaciones de grasa, flacidez y celulitis.

Las intervenciones estéticas más demandadas

Si acudimos a procesos de mayor impacto, con una intervención mayor, las operaciones más demandadas son las de contorno corporal, en concreto las liposucciones y el aumento de pecho y por otro las intervenciones faciales: principalmente rinoplastias, otoplastias y lifting de cara y cuello.

En la clínica del doctor Tomas Ivancich ofrecen intervenciones de Aumento de pecho en Madrid, así como cirugía facial, cirugía masculina y procesos de contorno corporal. Esta clínica está avalada con más de 25 años de experiencia y ha sido ampliamente galardonada desde el sector de la medicina estética.

Con respecto a los tratamientos de remodelación facial, en verano el más demandado es el aumento de labios, seguido de los tratamientos para mejorar la mirada: inyecciones de ácido hialurónico, vitaminas y toxina botulínica.

Las recomendaciones en verano con las intervenciones estéticas

Aunque en verano las intervenciones estéticas no están contraindicadas, la realidad es que hay que atender a una serie de indicaciones que son más complejas que en otras épocas del año.

La primera es guardar precaución con el sol, pues la incidencia de los rayos solares puede alterar la cicatrización normal y hacer que la cicatriz quede pigmentada o favorecer la aparición de un queloide, lesiones de la piel formadas por crecimientos exagerados del tejido cicatrizante.

Durante el proceso posoperatorio, lo más recomendable es seguir las indicaciones médicas y cumplir a rajatabla con el necesario reposo en los primeros días tras la intervención. Es en esas jornadas cuando hay que pasar la mayor parte del tiempo posible en ambientes frescos, unos 25 grados, y con condiciones de humedad normales, para que la convalecencia sea lo más llevadera posible.

Desde el Colegio de cirujanos plásticos inciden constantemente en seguir con fidelidad las indicaciones de los profesionales. Cada tipo de intervención necesita un tiempo de recuperación diferente, pero esto no significa que el verano no sea una buena época para someterse a tratamientos para conseguir una mejoría estética.

Un conjunto de intervenciones que sí merece especial atención son las relacionadas con el contorno facial. La cara es la zona más vascularizada del cuerpo. Por tanto, existe una alta posibilidad de que aparezcan hematomas tras las operaciones.

Los especialistas advierten que es importante extremar la precaución en lo referido a la exposición solar. Igualmente, al tratarse de un área corporal en la que los tejidos son muy finos y se inflaman con mucha facilidad, el proceso de posoperatorio se puede extender durante cuatro semanas completas.

Con respecto a los tratamientos no quirúrgicos, como los rellenos con ácido hilaurónico y toxina botulínica, lo más habitual es realizarlos dos veces al año. Las épocas más adecuadas para ello son las anteriores a los dos grandes periodos vacacionales: el verano y la Navidad, que es cuando más relajado es el día a día de los pacientes.