Ahora con la llegada de los meses de invierno, con el frío y las lluvias, hay pocas cosas tan molestas como sufrir goteras. Es un problema que requiere de una intervención profesional rápida y efectiva para que no produzca daños mayores en la estructura de las viviendas y los edificios

Los meses de invierno se caracterizan por sus días cortos y grises, un tiempo inestable, lluvias, frío, nubarrones … y en que todos desean llegar a casa para pasar el máximo tiempo posible en un cálido y confortable hogar. Atrás quedaron los meses estivales, de terracitas y paseos cálidos.

Es más importante que nunca que el hogar esté protegido frente a las inclemencias del tiempo, y una de las reparaciones más habituales son las que se producen por goteras. Es un problema que debe atajarse cuanto antes para que no vaya a mayores. Siendo un arreglo complejo, que solo se le puede confiar a verdaderos especialistas.

Los mejores profesionales de Madrid para arreglar tejados

Si se desea tener la seguridad de que la casa permanece libre de goteras y humedades, así como aislada de forma correcta de la pérdida de calor, la mejor idea es acudir a los profesionales adecuados de cada ciudad, como, por ejemplo, la empresa de reparación de tejados Troner, situada en Madrid, y que posee un equipo especializado y con experiencia en cubiertas y procedimientos técnicos para evitar las filtraciones de agua a través de azoteas y zonas comunes del edificio.

Cuando se requieren los servicios de unos expertos como los referenciados, lo primero que harán será una revisión del tejado para detectar cuál es el origen de la gotera. Deben localizar dónde se encuentra la entrada de agua que causa humedades y goteras en la vivienda. Lo más habitual es que la filtración del agua se produzca por un problema en la impermeabilización de la cubierta. El motivo suele ser que los materiales de los revestimientos hayan sufrido algún tipo de daño o desgaste por el paso del tiempo.

Prevención con un buen manteniendo

Las goteras pueden aparecer de un día para otro, y la única forma de evitar que cojan de improvisto es con un buen trabajo de mantenimiento en los tejados. No solo es importante para evitar las temidas goteras, sino que estos problemas pueden acarrear otros asociados, como el deterioro de la pintura, la oxidación de tubos o, incluso, cortocircuitos en el sistema eléctrico.

Los expertos aconsejan realizar una revisión cada año para valorar el tejado, además de dos revisiones anuales de los canalones. Si se acometen estas acciones con regularidad, el riesgo a padecer goteras o humedades disminuye exponencialmente.

La importancia de la impermeabilización de las cubiertas para evitar filtraciones y goteras en invierno

La solución a las goteras se encuentra en una buena impermeabilización de cubiertas que sea llevada a cabo por profesionales del sector. Las cubiertas y tejados son las que están expuestas continuamente a todas las inclemencias de tiempo, ya sean las lluvias, la nieve, el frío, el calor… y todos estos agentes afectan a la estructura del edificio. Por este motivo, solo se puede confiar en una empresa de impermeabilización que tenga amplia experiencia en el sector y goce de buenas referencias.

La correcta impermeabilización de tejados evita que el agua se filtre al interior de la vivienda, produciendo las humedades y goteras, o en los casos más extremos daños estructurales. El principal problema es que son pocos los propietarios que realizan un mantenimiento adecuado y la mayoría de las veces las cubiertas no son reparadas hasta que el mal está hecho. En este sentido, en muchas ocasiones, por una actuación tardía se ha de proceder a la completa sustitución de la impermeabilización.

Elementos a valorar antes de reparar la impermeabilización de la cubierta

Para realizar una reparación de la impermeabilización adecuada, hay que tener una serie de consideraciones en cuenta. Para asegurarse de que se llevarán a cabo las medidas necesarias, como ya se ha comentado en este artículo, solo se puede acudir a los expertos.

Antes de reparar la zona de la cubierta dañada, se ha de proceder al saneamiento de esa área. En caso de repararla sin hacer este paso previo, y actuar sobre una impermeabilización dañada, pueden aparecer múltiples problemas. Algunos de los más habituales es que la zona reparada sobre la dañada quede un reborde que haga se formen charcos de agua o que se despegue al poco tiempo por haber actuado sobre una superficie en mal estado, con restos de humedad.

Después de un correcto saneamiento de la zona a subsanar, hay que saber que la reparación siempre ha de hacerse con el mismo material o con uno compatible, para que, de este modo, la reparación dure más tiempo. Utilizar materiales idénticos o compatibles hará que la unión sea imperceptible, perfecta, pero, en caso contrario, al poco tiempo, el fallo volverá a aparecer y de nuevo a colarse el agua por el mismo lugar.