Cerca del estadio Santiago Bernabéu se encuentra el restaurante El Viejo Chamartín, un local nuevo, elegante y moderno, pero que conserva el aroma del glorioso pasado madridista. Punto de encuentro en el presente y en el futuro para celebrar nuevos títulos y tal vez, si hay suerte, encontrarse a alguna leyenda del club madridista.

 

Su dueño es Demetrio Vega, un empresario, cuyos inicios en el mundo inmobiliario y promotor no le impidieron compaginarlos con aventuras en el sector de la hostelería desde que (junto a unos amigos) fundara “Foreman” y “La Retahíla” de Montecarmelo entre otros.

 

En esta entrevista nos habla con entusiasmo del restaurante y de la Fundación Juanito Maravilla.

 

¿Cuándo abrió el restaurante? La relación con la historia del Real Madrid es un elemento omnipresente. ¿Cómo surge la idea?

 

A finales de diciembre de 2016. El local lo pedía a gritos, dada la cercanía con el Bernabéu y mi pasión por el Real Madrid, del que soy socio desde hace más de 25 años.

 

Una decoración preciosa y un deleite para los nostálgicos...

La decoración recoge momentos primigenios e históricos, junto al merecido reconocimiento a unos jugadores que con su lucha y entrega forjaron la identidad del club, que universalmente se le ha reconocido en muchas generaciones. Precisamente son esos recuerdos, los que agradan también a clientes de cualquier otro equipo que nos visitan, son los valores, los principios.

 

¿Qué tiene el restaurante en conjunto para que merezca la pena visitarse?

Además de la oferta gastronómica, tenemos el recuerdo y el respeto de quizás nuestra leyenda más querida “Juanito Maravilla”, de quien tenemos muchos trofeos y recuerdos, balones, su bufanda, botas, camiseta, sin olvidar por supuesto una réplica de la Champions League a disposición de cualquiera que quiera alzarla y fotografiarse con ella.

 

Acaban de celebrar (el 8 de abril) un nuevo acto con la Fundación Juanito Maravilla.

La Fundación Juanito Maravilla lucha por la integración a través del deporte de personas con discapacidad. Celebramos una comida en cada presentación de sus proyectos sociales.

 

Además, disponemos del “Menú Solidario Juanito”, por el que nuestros clientes, grupos o peñas destinan 2 euros a su obra social cada vez que lo eligen.

 

Suelen venir importantes personalidades del deporte...

 

Sí, es de elogiar que colaboren para los actos solidarios. Tenemos la suerte de haber podido contar en actos o diferentes visitas, entre otros con muchos de nuestros ídolos como Francisco Buyo, Santillana, Del Bosque, Michel, Magdaleno, Isidro, Isidoro San José, Manolo Castro y el bueno de Tomás Roncero.

 

Hablemos de gastronomía ¿Cuál es el secreto de El Viejo Chamartín? ¿Qué plato nos recomendaría?

 

No hay secreto, la materia prima es lo más importante. La mezcla del sabor tradicional de los sabores de la infancia a través del carbón con nuevos platos y técnicas vanguardistas.

 

Recomendaría todos nuestros platos, tanto nuestra ya famosa chuleta de “vaca vieja” de diferentes maduraciones, pescados, torreznos, nuestras croquetas semifluidas, ensaladas, pulpo a la brasa, atún rojo…

 

El local, ¿con qué espacios cuenta?

 

El cliente puede elegir entre comer y celebrar sus eventos en el salón principal y reservado o tomar nuestros antojos de barra, raciones y copas en ambientes más canallas, nuestra sala "La Grada" y terraza.

 

¿Qué tipo de clientes acude al restaurante?

 

A diario viene gente de empresa y oficinas a degustar nuestra carta o menús gastronómicos, incluso cócteles por la tarde. Fines de semana son más vecinos y familias y los días de fútbol se convierte en un sitio de encuentro para comer y tapear, tanto en la previa como en el post partido.

 

¿Qué desafíos afronta El Viejo Chamartín?

 

Que nuestra oferta gastronómica convenza a todo el mundo y que cuantos vengan disfruten, pasen un buen rato y se vayan pensando en volver pronto.

 

Finalmente, diga una tapa imprescindible para cualquiera que vaya por primera vez.

 

No pueden dejar escapar la oportunidad de probar nuestro crujiente Torrezno de Soria, confitado y desgrasado.

Para finalizar, unas palabras para El Correo de Madrid, medio que suelo leer y valoro el esfuerzo de verdaderos profesionales por una información independiente, desinteresada y ajena a participaciones de grupos de presión, es digna de elogio la labor que realizan. Mis mejores deseos de crecimiento y futuro.

 

Javier Navascués Pérez