El emprender y hacer crecer un proyecto es complicado. El desconocimiento de las normativas y de las reglas del juego pueden llevar a cometer errores que, además de poner en riesgo los esfuerzos realizados, también puede desencadenar en la pérdida del capital destinado o invertido en el proyecto. Una situación donde su epicentro se siente en las pymes, según explican desde GD Legal, la división de Gesdocument especializada en asesoramiento legal y jurídico de pequeñas y medianas empresas.

 

A pesar de que las pequeñas y medianas empresas pueden considerar que cuentan con el conocimiento y experiencia legal que han adquirido durante sus años de trayectoria en su país de origen, la realidad es que las pymes en España se tendrán que enfrentar a unas reglas del juego que, en su mayoría, son diferentes o que cuentan con sus propios matices. En especial, en aquellas áreas más sensibles para el buen funcionamiento de la compañía, como son aquellas del ámbito laboral, fiscal, mercantil e, incluso, las relacionadas con el derecho de la tecnología y de extranjería.

 

Si bien podría parecer una obviedad la necesidad de asesoría en estas áreas estratégicas, en España es aún un mercado poco desarrollado para las pequeñas y medianas empresas. Cada año aumenta el número de pymes y directivos que demandan un servicio adaptado a sus necesidades. Una solución capaz de ser un valor añadido para la organización, ya que la prevendría de posibles riesgos que pongan en 'jaque' los avances alcanzados. Es decir, una especie de ángel de la guarda empresarial que vela por la seguridad y evita los peligros.

 

Evidentemente, la prevención es fundamental para garantizar el crecimiento y sostenibilidad de las pequeñas y medianas empresas. Ahora bien, no siempre se pueden evitar las situaciones indeseadas, por lo que también es necesario contar con unos asesores que cuenten con la habilidad para tener una rápida y eficaz reacción ante cualquier reto que se presente. No sólo en el interior de la pyme, sino también, en el caso de que fuese necesario, en los propios tribunales o procedimientos legales.

 

La tendencia internacional apunta, cada vez más, hacia una asesoría de 360º. Es decir, que sea capaz de cubrir el mayor número de frentes posibles en las distintas disciplinas legales que existen. No es secreto para nadie que, en un mundo globalizado y con unos mercados cada vez más fusionados, hay que contar con un equipo jurídico capaz de dominar las tradicionales áreas civiles, penales y tributarias, pero al mismo tiempo disponer, por ejemplo, de abogados especialistas en derecho inmobiliario que garanticen una seguridad constante a las sedes e inversiones en el sector del ladrillo que hagan las pymes.

 

El emprender y hacer crecer un proyecto es complicado. Sin embargo, el camino será mucho más fácil con quien cuide de cada paso como si fuera el suyo.