Más allá del tema de legalidad, de la cantidad de personas que está permitido llevar de pie en un autobús, que circula gran parte del trayecto por una autovía, situación que para mí, como profesional, debería estar prohibida, quiero ponerme en la piel del compañero que conduce y del viajero, que, religiosamente paga su carísimo " abono de transporte " ó el nada barato "billete individual".
Me pongo en la piel del conductor, que mueve a una cantidad " x" de viajeros, que suelen ser cada día los mismos, a la misma hora, llegando a El Molar o a Valdetorres del Jarama y diciendo a una persona, que ya, muchas veces es más que un simple usuario, es un "amigo", no puedes subir porque llevo cubiertas las plazas sentadas y de pie y tienes que viajar en el siguiente y llegar tarde a tu trabajo, clase o médico.
Y me pongo en la piel de la persona que está en la parada, con su abono de transporte, pagado por adelantado y escucha del conductor, que le lleva cada día, que ha de esperar,10 ó 15 minutos, a que pase el siguiente, con la incertidumbre, de que no le sucederá lo mismo.
Hubo un tiempo, hace muchos años ya, que ese "corredor" funcionaba bastante bien, pero la llegada de los "señores" asturianos supuso un recorte del volumen de autobuses y de conductores que ha traído la situación actual.
Soy consciente, que NexContinental está en el negocio para ganar dinero, pero ¿dónde está el límite, ganar dinero jugando con la seguridad y comodidad del viajero?
Quién es el responsable, el responsable de la Unidad de Gestión que cobra incentivos por minimizar los gastos de explotación y sigue los dictados de su dirección, o el político de turno, al que solo le importa la cantidad de € que ingresa por la venta del abono de transportes.
Quienes no son culpables, son los conductores, ni los viajeros.
Escribo como padre de usuario, como excompañero de muchos de los conductores y como profesional del sector, en un país de la Unión Europea, en donde, con los mismos tipos de vehículos, y en recorridos interurbanos, no llevamos viajeros de pie, en tramos que comprendan trayectos por autovía.