De todos es sabido que los conductores de motos se exponen más al riesgo que el resto de los automovilistas. No resulta fácil minimizar esos riesgos, pero sí debería garantizarse el respeto a sus derechos en caso de accidente, así como que puedan actuar legalmente en consecuencia.

Existen letrados especialistas en asistir a los conductores de motocicletas

Por supuesto, todo conductor tiene como prioridad evitar cualquier tipo de accidente al volante, pero, por desgracia, no siempre es posible. Una vez ocurrido el percance y dependiendo de la gravedad de la situación, lo más habitual es buscar asistencia médica. Sin embargo, conviene asimismo saber a quién acudir en caso de que un accidente acarree consecuencias legales.

En caso de necesitar defensa jurídica en Madrid, debería saber que hay a su disposición abogados para accidentes de motos. Ofrecen asesoramiento legal y podrán llevar sus procesos judiciales en caso de que el asunto no se resuelva con un parte amistoso. 

Los abogados especialistas, ya sean bufetes o particulares, representan la mejor opción a la hora de conocer qué derechos le asisten en caso de verse envuelto en un accidente de tráfico. Ya sea conductor u ocupante, acudiendo a un buen abogado se asegurará de no dejar cabos sueltos.

La mayor parte de los conductores no es consciente de qué puede reclamar cuando es víctima de un siniestro. La ayuda de un letrado especialista en ese tipo de percances se antoja imprescindible para enfrentarse a lo que puede ser un proceso judicial complejo.

 

Los motoristas viajan mucho más expuestos

Un Accidente de Moto puede acarrear consecuencias mucho más graves que un siniestro de cualquier otro tipo. Mientras que el conductor de un turismo está protegido por toda una armadura de hierro, el motorista sufre cualquier impacto directamente en sus carnes.

Entre las lesiones más comunes de los motoristas se encuentran las abrasiones debidas a la caída o las fracturas de alguna extremidad. Sea como fuere, no debe dejar que la situación nuble su juicio. Intente permanecer sereno e identificar el vehículo causante del accidente.

Las fuerzas del orden están para ayudarle. Llame a la policía para que se levante un atestado. Debe quedar constancia de los hechos que han tenido lugar para que su reclamación judicial subsecuente tenga la más mínima posibilidad de éxito una vez pasado el mal trago.

Los daños ocasionados o sufridos en un accidente pueden ser de todo tipo, de modo que le conviene saber qué puede reclamar exactamente. Para ello, hable con su abogado y especifique de la forma más clara posible los hechos ocurridos y las consecuencias que hayan podido acarrearle.

Entre las reclamaciones por daños más habituales se encuentran aquellas debidas a los daños físicos (por lesiones, rehabilitación, operaciones, perjuicios estéticos…), los daños psicológicos (comunes tras accidentes de cierta gravedad) y los daños materiales (todo tipo de desperfectos en su vehículo).

Si a causa del siniestro se ve obligado a dejar de trabajar un tiempo o por cualquier motivo asociado va a perder ingresos habituales, puede también tener derecho al cobro de un lucro cesante, es decir, una cuantía variable según las pérdidas económicas asociadas.

 

Conviene saber cómo actuar tras el accidente

Muchos conductores, en especial los más jóvenes, no saben qué hacer en caso de sufrir un siniestro. Si sus dudas son de carácter jurídico o legal, como pueden ser las relativas a cómo cobrar indemnización por accidente, conviene que busque el asesoramiento de expertos.

  A la hora de pedir la indemnización, debe tener en cuenta diversos factores, como la cuantía y el coste estimado de los daños o si usted ha sufrido algún tipo de daño físico (y, de ser así, la gravedad de este). Las pérdidas de ingresos pueden ser de muy diversa índole.

Es habitual que después de un accidente las compañías aseguradoras intenten buscar cualquier mínimo resquicio legal para así poder evitar hacer frente al pago de toda clase de gastos, ya sean de reparación o de carácter médico. Aún, así, debe saber que el derecho le asiste.

En cualquier caso, siempre deberá acudir a un hospital para que allí se evalúen las lesiones que haya podido sufrir y se emita un parte médico. Con él, podrá reclamar de forma efectiva cualquier daño a su integridad física apoyándose en las consideraciones de un profesional de la medicina.

Por supuesto, las tramitaciones de este tipo de reclamaciones pueden resultar de lo más engorrosas. Más allá de las trabas que puedan poner las compañías de seguros, es de todos conocido lo desesperante que puede ser la burocracia. Lo más cómodo y seguro es delegar en un abogado especialista.

 

En el peor de los casos también puede recibir ayuda

Es cierto que los muertos en accidentes de tráfico cada vez son menos, ya sea por la mayor concienciación de la ciudadanía, las cada vez más agresivas campañas de la DGT o los numerosos controles en carretera. Las motos, por desgracias, se siguen llevando la peor parte.

Aunque no es del agrado de nadie ponerse a pensar en una eventualidad de ese tipo, es inevitable que algunos accidentes acaben de un modo fatal para alguno de los implicados. De suceder algo así, los familiares tienen derecho a reclamar una compensación.

Las familias sufren mucho dolor tras la pérdida de un ser querido, pero, aunque no sirva de consuelo, pueden tener el derecho a percibir una indemnización que les ayude a paliar las desagradables consecuencias de un suceso de ese tipo.

 En conclusión, a pesar de que los motoristas están expuestos a mayores riesgos que el resto de los conductores, y de que las consecuencias de un accidente suelen ser para ellos mucho más graves, hay profesionales especializados en hacer frente a las consecuencias de tan desagradables incidentes. Quizá nunca pueda llegar a evitar totalmente el mayor riesgo que supone viajar a lomos de una motocicleta, pero al menos debería saber que tiene la posibilidad de acudir a expertos que le ayudarán a afrontar las consecuencias de ese riesgo.