Parece que fue ayer, pero ya ha pasado 25 años y esto en la vida de un premio es y dice mucho. Desde aquella brillante idea de Juan Pablo Nieto,  en 1995, que hoy cristaliza y distingue la persona de D. Antonio  Garrigues Walker (Madrid, 1934), Presidente de honor de Garrigues Abogados, ganador indiscutible de la presente edición del Premio Pelayo para Juristas de reconocido prestigio. 

Todo un referente, sin duda, en el mundo del Derecho, porque dentro de él, lo ha hecho casi todo, con su gran capacidad de visionario.  Por eso, el jurado, que reconoce haberlo tenido  muy difícil para este aniversario, ha sabido destacar y engrosar a la nómina de los más excelsos, por potenciar la Justicia y el Derecho en los ciudadanos, su inmensa e intensa labor como promotor de los valores jurídicos, rectos, sociales, y su claro impulso del liberalismo democrático en pro de una sociedad mejor y justa.

Y es que palabras de halago no faltaron ni cesaron de repetirse en el salón modernista para este joven gran hombre amante del Arte, renacentista, en el acto de entrega. Arropado por notables amigos de profesión, familiares y destacadas autoridades políticas, como la ministra de Justicia, Dª Dolores Delgado, el ministro del Interior, D. Fernando Grande-Marlasca,  o Dª  María Teresa Fernández de la Vega,  Presidenta del Consejo de Estado, entre otras relevantes figuras de la escena jurídica,  Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Constitucional, de Cuentas, Defensor del Pueblo,  el alcalde de Madrid, y otros muchos del mundo empresarial, la Universidad y la sociedad, que quisieron con su presencia expresar su felicitación,  apoyo y amistad al galardonado cuyo cuaderno de bitácora ha sido y es la Libertad.

Prueba de ello, quedo reflejado en la semblanza que su gran amiga la Excma. Sra. Dª Victoria Ortega Benito, Presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, hizo de él y su gran aportación al Derecho, “que no al  baile”, asignatura pendiente. Y que Garrigues Walker recogió con sumo cariño,  y ciertas dosis de humor, al reconocer la buena relación de “amantes” que tienen. Admiración mutua, en el plano profesional.

“Una de las mentes más brillantes, fino analista, paradigma de lo que nos pasa y ha de pasar… que aporta sensatez”, reconoce  Ortega Benito. “Generoso, innovador en cada cambio social dentro del Derecho. Un defensor infatigable de la libertad del conocimiento,  para aprender, para pensar, para actuar en todos los campos de la vida”. Y sobre todo, destacó su gran carácter optimista, nada catastrófico, para seguir adelante con ilusión, que es un pilar fundamental en esta ahora premiada trayectoria.

Un extenso curriculum que parte de su licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid. Actual Presidente de Honor de la reconocida firma del Despacho de abogados que fundará su padre allá por 1954.

Pilota, a su vez,  la Fundación que lleva su apellido, y es patrono en otras muchas, como las relaciones consejo de Japón, China, Estados Unidos o la alianza iberoamericana de abogados “Affinitas”. Cabe destacar también su relevante labor como asesor legal, y gubernamental,  en inversiones extranjeras en nuestro país.

Honoris causa, el primero en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales de Buenos Aires (Argentina). La europea de Madrid, de Comillas y otras distinciones en el ámbito docente y social.

 Embajador honorario de la Marca España allá por dónde va. Sin duda un cúmulo de importantes méritos que le hacen en esa ocasión, ser la imagen de este prestigioso premios que realiza la mutua, que da sentido al mismo por su calidad humana y profesional que ahora se incluye también en la edición de un libro especial, conmemorativo, con  la presencia de los 25 galardonados hasta la fecha.

Una labor gracias a la buena acogida y la implicación, desde entonces,  de las Instituciones como ha señalado el Presidente de la mutua  D. José Boada Bravo, quien remarcó los claros objetivos del Premio, ya convocado de nuevo,  y el carisma del premiado quien afirmo en su agradecimiento que “Sin problemas no hay vida y la solución a los mismos es el optimismo que se demuestra en las cosas que hacemos cada día”.

Texto: César Serna

  

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