Cuando las personas se encuentran en el proceso de decoración o reforma de sus casas, siempre esperan que el resultado, aparte de ser funcional de acuerdo con las necesidades propias del caso y del lugar, también sea agradable a la vista, es decir que sus ambientes sean bonitos y les permita sentirse a gusto.

Para lograrlo muchos optan por contratar profesionales como decoradores y arquitectos quienes serán los encargados de elaborar el diseño y luego dirigir a los constructores durante el proceso, de modo que todo se haga bajo un estricto orden, siempre con los gustos del cliente como prioridad.

Los cambios en la decoración

Por otro lado están los casos de aquellos que no tienen el presupuesto para contratar a expertos en el tema de la decoración y el diseño, aunque esto no quiere decir que deban sacrificar el objetivo de mejorar sus espacios.

Para nadie es un secreto que un proceso de reforma, ya sea por renovar o por necesidad de algún daño como resultado del tiempo o el deterioro dentro de casa, siempre va a ser caro, prácticamente cualquier euro cuenta y cada gasto se analiza varias veces.

En la actualidad las tendencias en cuanto a la decoración de interiores han cambiado exponencialmente, lo que hasta hace unos años era lo más popular ahora poco se utiliza. Los expertos hacen hincapié en la importancia que tienen los detalles dentro de cualquier espacio, más allá de sobrecargar con gran cantidad de elementos decorativos.

La tendencia vintage, por ejemplo, es una de las más populares en los tiempos actuales, estando presente tanto en lámparas, muebles y hasta en las cortinas, dando ese aire retro pero hogareño propio de los tiempos pasados.

En el caso de las salas ya no es necesario rellenar todos sus rincones con muebles y sillas, al contrario, ahora se emplea un elemento principal que vendría siendo el sofá y se complementa con algunos puf, en su mayoría en colores distintos que permitan crear un contraste desde el punto de vista estético.

La importancia de los suelos

Otro detalle importante y que también ha sufrido cambios es el suelo. Hasta hace algunas décadas era casi un requisito tener alfombras dentro de casa y cuanto más grandes y llamativas resultarán mejor, en especial esas que combinaban colores entre verdes, azules y rojos siempre con dorado.

A pesar de que las alfombras siguen siendo bastante populares, ya no son tan perseguidas ni menos necesarias. Los suelos naturales llegaron para quedarse y cada vez ganan más terreno. Aparte de que son baratos en cuanto a su instalación y mantenimiento, también son mucho más bonitos.

En el caso de los suelos laminados, no se trata de una tendencia del todo nueva, en el área de la construcción y edificación empezaron a utilizarse en 1.920 y aunque poco a poco fueron perdiendo su atractivo, han remontado y ahora son un alternativa muy funcional para darle mayor personalidad a cualquier espacio, tanto interior como exterior.

Al hablar de suelos laminados muchos pensarán en la típica madera en tono natural que podría hasta parecer aburrida, pero nada está más lejos de la realidad. Existe todo un abanico dispuesto para elegir, tanto el colores, texturas, estilos y formatos, por lo que prácticamente podrá encontrarse uno que vaya con la decoración del espacio.

Incluso, este puede ser el principal elemento de cualquier espacio. Para los cuartos de baño suelen emplearse en tonos grises, mientras que para las cocinas los colores de madera natural son los más populares por cuanto se combinan mejor con los muebles, aunque los más atrevidos apuestas por subir un poco el nivel y los piden oscuros como tabaco.

Tanto para interiores como exteriores

Los suelos laminados, aparte de ser más llamativos, también resultan muy versátiles, ya que pueden adaptarse tanto para áreas internas como en el exterior, sin que esto represente un problema en el mantenimiento o la integridad del material.

Tanto para exteriores como para áreas de alto tráfico como cocinas o baños, es necesario optar por la instalación de suelo laminado resistente al agua. Este recibe un tratamiento especial que se conoce como hidrófugo para que pueda protegerlo de los efectos de la humedad.

Si bien es necesario destacar que ninguno es 100% hidrófugo por las características y composición del material como tal, si pueden tener una larga vida útil y permanecer igual de bonitos como el primer día. Claro está, siempre y cuando se le haga el adecuado mantenimiento según las indicaciones y recomendaciones propias del fabricante.

Son muchas las empresas que ofrecen este tipo de servicios, destacándo por la calidad de sus productos y la durabilidad de sus instalaciones, por lo que siempre será necesario averiguar un poco sobre cuál es la que más conviene de acuerdo con las necesidades puntuales que se tengan dentro de casa. Al fin, lo que todos buscan es tener suelos con encanto y gran durabilidad.