Antes de comenzar cualquier proyecto web es necesario estudiar de algún a la competencia, no con la intención de copiar sino de extraer los puntos positivos y los negativos. Al tomar los positivos se deben estudiar, mejorar, y adaptarlos al estilo del servicio o producto que se volverá un proyecto web.

En el proceso de la conceptualización hay que establecer criterios que harán que la web sea sólida, funcional y clara, para así cumplir con los objetivos que previamente se tracen, y que dará sentido a todo el sitio web.

Se debe incluir la planificación del sitio web en el que se deben considerar factores como: la audiencia y sus necesidades, los temas, el contenido, el nombre del sitio, y la disponibilidad del nombre del dominio. También planear qué material se va a publicar y cómo será contado, es decir, organizar el contenido y la estructura del sitio que siga una misma línea en concordancia a lo que se ofrece (producto o servicio).

Para iniciar la página debes recurrir al hosting o alojamiento web, que es el servicio que provee a los usuarios de Internet un sistema para poder almacenar información, imágenes, vídeo, o cualquier contenido accesible vía web. Existen alojamiento de forma pagada y hosting gratuito que admiten 1 GB de espacio con 5 GB de tráfico, en la mayoría de estos sitios no ponen publicidad.

Otra gran ventaja es que al no tener un contrato pueden irse cuando deseen. En cambio, con la mayoría de los hostings pagados debes acordar pagos por años, y estarás atado a la empresa hasta que se termine el contrato.

Posteriormente diseñar la página ya que no solo se debe tener buen gusto (es lo que suele pensarse), sino que se debe estar actualizado en las tendencias de diseño web que surgen día a día para ir renovándose, y de esta manera el sitio no quede obsoleto en su estilo gráfico.

El diseño es la primera impresión con el que se encuentra un cliente y si el diseño no es claro, sencillo e impactante, el usuario de la web va a perder el interés por la lectura y la búsqueda de información esta contenga.

El diseño de una página está estrictamente relacionado con la distribución de la información y las funcionalidades de esta, por lo tanto, no hay que empezar a diseñar hasta que todo esté relacionado con la conceptualización.

También hay que tener en cuenta todos los elementos que tendrá la página como; secciones, mensajes, sliders, entre otros. Constantemente se debe dar un seguimiento evaluativo para posibles mejoras.

 

A través de cursos en línea gratuitos dictados por universidades de los Estados Unidos como Harvard o Yale, pueden servir para potenciar el marketing de la página web.

Estar presente en Internet es muy importante en la actualidad, sobre todo para las empresas de cualquier ámbito, porque al tener una página web corporativa de calidad y actualizada, sirve para posicionarse en el mercado, darse a conocer, conseguir clientes, mejorar su reputación y, en definitiva, vender sus productos o servicios, y finalmente ganar dinero.