El 93% de los jóvenes de entre 18 y 34 años espera pagar sus compras con el teléfono móvil en 2020, según un estudio realizado por Ditendria y Visa. Algo que no debería sorprendernos, si tenemos en cuenta todas las ventajas y beneficios de este método de pago. La rapidez y la comodidad son solo algunos de los puntos que ayudan a que, cada vez, gane más adeptos.

Las nuevas tecnologías nos hacen la vida más fácil y si hay algo que no olvidamos al salir de casa es nuestro smartphone. Los españoles encabezamos la lista en el uso del teléfono móvil; con él no solo podemos realizar llamadas, también consultar el tiempo, ojear las redes sociales, realizar transferencias internacionales o pagar nuestras compras. Puede que a nuestros abuelos o incluso a nuestros padres les resulte difícil de creer, pero lo que sí es cierto es que la tecnología avanza a pasos agigantados.

Avanzamos hacia un futuro de pagos móviles

Ha pasado una década desde que aparecieran los móviles y, por primera vez, al menos un tercio de la población mundial utiliza el móvil como método de pago. Los proveedores más utilizados son WeChat, Alipay ,Apple Pay y Samsung Pay (los dos primeros en China).

Evitar llevar la cartera encima o tener que buscar un cajero que no nos cobre comisiones por sacar efectivo, arrastrar el peso de los céntimos de vuelta o tener que contarlos uno a uno ante la atenta mirada de todos los que están en la cola del supermercado pasará a la historia gracias al pago móvil. Pero no solo un smartphone nos permite abonar una compra, un reloj, una pulsera o cualquier otro dispositivo portátil es susceptible de convertirse en nuestro mejor aliado gracias a la tecnología NFC.

Muchos nos preguntamos si es seguro este método de pago

Uno de los puntos que preocupa a algunos usuarios es la seguridad de pagar con el móvil. Aunque la confianza ha aumentado, al menos el 31% de los usuarios en todo el mundo no confían totalmente en que estas plataformas estén protegidas contra el fraude, según el estudio de Ditrendia. Empresas como Mastercard o Visa aseguran utilizar un sistema de tokenización para encriptar todos los datos personales que se envían en cada compra o transacción.

Esta herramienta evita que se duplique la información y sufrir algún tipo de fraude. Por lo que pagar con un dispositivo móvil es tan o más seguro que pagar con tarjeta o efectivo. No debemos olvidar que para realizar el pago correctamente debemos introducir nuestro código personal o huella dactilar. En caso de robo, podremos ponernos en contacto con nuestro banco como haríamos con una tarjeta.

Las denominadas fintech, empresas que combinan finanzas y tecnología, invierten gran parte de su capital en mejorar la seguridad para, entre otras cosas, evitar el fraude. La huella dactilar como método de identificación a la hora de confirmar un pago ofrece seguridad y confianza. Asimismo, existen otras técnicas biométricas en auge como el reconocimiento facial o de iris así como la voz.

¿Qué pasa en el otro lado del mundo?

El líder mundial en los pagos por móvil es China. En el país asiático este método de pago ya ha desplazado al efectivo y la tarjeta de crédito como medio de pago habitual. Desde pagar en un establecimiento hasta realizar una donación a un indigente vía móvil. Aplicaciones como WeChat y Alipay son las más populares.

De hecho, Jack Ma, el hombre más rico de China y dueño de Alipay, asegura que la desaparición del dinero en efectivo ayudaría a combatir la corrupción. Cierto o no, lo que es evidente es que lo que está ocurriendo en China es tan solo un precedente de lo que llegará a Europa.

Teniendo en cuenta que el contactless es la transacción preferida por los compradores y el sistema mejor valorado, la tendencia es clara; avanzamos hacia un futuro de pagos digitales donde el dinero en efectivo será reemplazado por métodos de pago que apuestan por la seguridad, la comodidad y la rapidez.