Pablo Blanco es una leyenda del sevillismo, jugador de club, de un solo club. Debutó con el Sevilla en el Molinón en 1971 y jugó más de una década hasta 1984, cumpliendo 400 partidos con el Sevilla. Jugador de raza, que se dejaba la piel, llegó a secar a un mito como a Cruyff y a enfrentarse a grandes estrellas como Maradona. En dos ocasiones alcanzó la internacionalidad olímpica.

 

Fue una referencia para la afición de varias generaciones, que lo consideran como un icono hasta hoy en día. En la actualidad disfruta dirigiendo a los equipos del fútbol base. En esta entrevista hacemos un pequeño repaso a su trayectoria. Las respuestas cortas, pero enjundiosas, van a lo esencial.

 

¿Qué supuso para usted jugar en el Sevilla?

 

Para un chico nacido en Sevilla, que además es sevillista, jugar en el equipo que siente es motivo de satisfacción y orgullo, es algo muy bonito, cumplir un sueño.

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Es el sueño de muchos niños...

 

Por supuesto es el ideario de un alumno salesiano sevillista como fui yo.

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¿El Sevilla es una forma de vida?

 

Puede que sí, que se cumpla lo que quieres en la vida es una es una quiniela muy jugosa.

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Un jugador de raza, que sentía la camiseta.

 

Soy de los llamados de jugadores de club (de un solo club), disciplinado, constante, de los que nunca se rinden.


No solo es bonito jugar en el Sevilla, sino que le consideren una leyenda del club.

 

Pues también, estar en el olimpo de los jugadores importantes de la historia del club es algo muy satisfactorio y que me hace sentir muy feliz.

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¿Cuáles son sus recuerdos más bonitos como jugador?

 

Los partidos que se ganan, cualquiera de ellos y si además se obtienen títulos mejor.


Secar a Cruyff es algo que no está al alcance de muchos mortales.

 

Cierto, pero seguramente sería su día malo, que lo tiene cualquier jugador y ese día yo tuve el mejor. Además fue el único partido de su carrera en el que lo sustituyeron. Ganamos 2-0 al F.C. Barcelona y fue un gran recuerdo.


¿A qué otros mitos del balón se enfrentó?

 

A muchos de aquella época como Maradona, pues yo era el marcador al hombre por cuestiones tácticas.


¿Qué jugador del fútbol actual le gusta más?

 

Sin ninguna duda, Messi.

 

Para finalizar estimados amigos de El Correo de Madrid, muchas gracias por el detalle de contar para vuestro periódico con un servidor y me siento halagado de que os hayáis hecho eco de mi etapa futbolística.