José Emilio Amavisca fue uno de los héroes que consiguió la medalla de oro con España en Barcelona 92. Una noche que le emocionó y le hizo vibrar, como contamos en el titular y que le hizo quedar inmortalizado en el Olimpo del deporte.

 

Posteriormente consiguió dos Ligas y una Recopa con el Real Madrid, el equipo con el que soñaba de niño y una Copa y una Recopa con el Deportivo de la Coruña. También pudo cumplir el sueño de jugar en el equipo de su tierra, el Racing de Santander. Jugador rápido, de banda, con buenos centros, solía celebrar los goles de rodillas y señalando al cielo, en recuerdo de un joven amigo fallecido. En esta breve entrevista repasa sus mejores vivencias y sensaciones.

¿Por qué decidió ser futbolista?

 

Creo que desde que tengo uso de razón quería ser futbolista. Quizá porque lo mamé desde pequeño. Mi padre fue futbolista profesional y supongo que eso tuvo una gran influencia en mí. Mi padre era mi ejemplo a seguir y seguramente quise imitarle.

¿Quizá empezó a ilusionarse en esas preciosas y anchas playas de Laredo?

 

¡Claro! Todos los niños en aquella época jugábamos donde podíamos y la playa era un lugar ideal para poder practicarlo a nuestras anchas. Además, en aquellos tiempos hasta había una liga de chavales que se disputaba en la playa de La Salvé.

 

¿Qué supuso para usted jugar en el Real Madrid?

Pues era mi equipo desde pequeño, así que imagine lo que sentí al saber que podía ir allí. Es el sueño de millones de niños en el mundo y yo lo pude hacer realidad.

¿Y al lucir la camiseta de la selección española?

 

En la selección, más de lo mismo. Ser futbolista profesional, a mi parecer, es pertenecer a un grupo de privilegiados, que pueden hacer lo que les gusta. Pues llegar a la selección española, es ser un privilegiado dentro de ese grupo.

Seguramente que el oro en Barcelona 92 fue lo más grande que vivió...

 

No sé si porque era muy joven, estaba empezando en esto del fútbol, prácticamente empezando mi carrera, pero es posiblemente el título que más ilusión me ha hecho. Jugar unos Juegos Olímpicos, además en tu país, en España y lograr ganar la medalla de oro, es una sensación que no olvidaré nunca, el Nou Camp lleno de banderas españolas, con un público entregado, los reyes viendo el partido etc.

¿Como se definiría como jugador?

 

Eso de definirse a uno mismo es algo complicado. Creo que era un jugador de banda, rápido, que le gustaba poner buenos centros y además comprometido con el equipo. No sé si será una buena definición jajaja...

De todos los grandes cracks con los que coincidió, ¿cuál le impresionó más?

 

He tenido el privilegio de jugar con grandes jugadores, con los mejores de mi tiempo (Raúl, Hierro, Redondo, Laudrup, Zamorano, Mijatovic, Valerón, Djalminha...) No sabría quedarme con uno sólo. Sería una injusticia.

 

¿La famosa manita (5-0) que le endosaron al F. C. Barcelona, fue una de sus noches deportivas más felices?

 

Bueno, es una de las que más te recuerdan por la calle. Pero por suerte, he tenido muchos recuerdos bonitos en mi carrera (ascensos, títulos, experiencias...)

¿Después de llegar al Madrid cuesta jugar en equipos más modestos?

 

¡Qué va!  El fútbol no es sólo luchar por títulos en grandes clubes. El fútbol es competición, sin más. El nivel al que lo hagas no tiene que ser lo más importante. Lo que hay que valorar es el compromiso siempre.

De todos ellos, supongo que el que más ilusión le haría, sería el Racing de Santander...

 

Por supuesto que jugar en el Racing me hizo especial ilusión. Es el equipo de mi tierra y después de salir del Real Madrid, hice mucho para poder jugar en Santander.

¿Le costó dejar el fútbol de elite?

 

Siempre cuesta dejar algo que te gusta tanto y a lo que has dedicado buena parte de tu vida. Pero ese momento sabes que tiene que llegar y hay que estar preparado para ello.

¿Aún sueña que juega en Primera?

 

Todavía sueño que juego al fútbol jajaja. Pero da igual que sea en Primera o en Tercera. Lo que me gusta es que, a pesar de la edad, no se me quitan las ganas de jugar un buen partido.

Según vemos, ahora se dedica al fútbol base...

 

Pues sí, soy el director de la Escuela Municipal de Fútbol de Santander desde hace seis años. Es una manera de intentar transmitir mi pasión por este deporte a las nuevas generaciones. Aunque la verdad es que es complicado, ahora los niños tienen muchas maneras de distraerse y muchos eligen cosas que nada tienen que ver con una pelota.

También lo compagina con labores de comentarista en la radio.

 

Estoy en Radio Nacional, comentando partidos del Real Madrid y de la Selección Española. Es una manera divertida de seguir ligado al fútbol, de no abandonarlo del todo. Eso sí, visto por la televisión el fútbol parece muchísimo más fácil de lo que es en realidad. No me extraña que el público proteste a veces de cómo lo hacen los futbolistas. Eso sí, si estuvieran dentro, pensarían de otra manera...

Además de todas estas facetas, ¿que ideales y objetivos tiene en la vida?


¿Mi objetivo en la vida? Sólo tengo una aspiración, ser feliz y que los míos lo sean conmigo. Nada más. Un saludo para El Correo de Madrid y suerte en el futuro con todo lo que os propongáis.