El partido frente al Valencia volvió a ser un pestiño y el segundo tiempo del Madrid lamentable hasta que salió Isco. Ciertamente Isco intervino muy poco pero lo suficiente para hacer que la jugada que acaba en el segundo gol del Madrid no fuera un montón de pollos sin cabeza corriendo desbocados sino algo con sentido que terminara en gol.

 

¿Ceballos es mejor que Isco? ¿Asensio es mejor que Isco? ¿Bale es mejor que Isco? ¿Lucas es mejor que Isco? Benzemá tampoco pero, al menos, juega donde no debe hacerlo Isco. En fin. Solari sigue con su jueguecito de aparentar tener personalidad jodiendo al compañero más fácilmente jodible de la plantilla por haber sido, es cierto, el apadrinado de Lopetegui. Pareciera que los malos resultados del Madrid hubieran sido culpa de Isco y que todos se hubieran olvidado de la palabra apendicitis.

 

Por lo demás, Carvajal es un monstruo. Su salida en la defensa del Madrid,  y la no presencia de Marcelo, junto con un Ramos jugando bien, dejó la portería del Madrid a cero. Varane, uno de los que se cargó a Lopetegui jugando de pena, sigue flojito. Reguilón, bien. Muy bien Modric. Ya era hora. Bien Llorente: será mejor que Casemiro en breve si le dejan coger confianza. Ceballos es un pollo sin cabeza que juega acelerado lo que le encantará a todos esos que ahora piensan que el fútbol es correr palante con el balón. Lucas bien, Benzema decente, Asensio sigue sin estar. Valverde promete.

 

Por último vuelve la esperanza al equipo blanco. Bale acabó el partido con hielo en el muslo. ¿Una lesionceja? El elemento esencial para que en estas últimas temporadas el Madrid haya podido ganar la Champions ha sido el habitual estado de lesión del galés: muy importante que dicha lesión le impida ser titular desde octavos o cuartos como muy tarde y, muy especialmente, en la final si llegásemos otra vez este año. Hielo en el muslo de Bale: buena señal para el Madrid.