Calificaciones: Oblak (5); Arias (5), Giménez (7), Godín (6), Saúl (5); Rodrigo (7), Thomas (6), Koke (7), Correa (4); Vitolo (5) y Morata (3).

También jugaron Lemar (7), Filipe (5) y Kalinic (5).

 

Hoy el Atleti saltó al pequeño y heroico césped de Ipurua con la notable ausencia de Griezmann, a quien siempre se echa de menos. Costa, a ti no. El canario Vitolo sustituyó al francés para formar pareja de ataque con Álvaro Morata y Lemar quedaba en el banquillo por aquello de dar una nueva oportunidad a Ángel Correa, reconocido hasta hace bien poco como futbolista rebelde y subversivo pero que de tantas actuaciones sin chispa ni interés va quedando relegado a la condición de subersivito.

Aunque el Eibar arrancó con ocasión frente al marco del milagrero en el segundo 25 y muy poco después Thomas hizo una entrada dentro del área que dejaba serias dudas, los colchoneros tomaron pronto el mando y realizaron un primer cuarto de hora notable: buena presión arriba, control del juego y oportunidad inmejorable de Correa que supo solventar ese magnífico guardameta llamado Dimitrovic.

A partir de ahí, la intensidad de los dos equipos fue máxima pero el fútbol bonito brilló por absoluta incomparecencia. Los locales lo intentaban de forma directa y trataban de poner en marcha su habitual ataque directísimo mientras el Atleti, muy bien colocado, defendía con solvencia al mismo tiempo que se diluía arriba. Observamos un duelo de altísimo voltaje entre Giménez y Sergi Enrich y otro más allá del surrealismo protagonizado por el árbitro Alberola Rojas y Morata. O para ser exactos, la cruda realidad es que el delantero atlético perdió muy pronto los papeles, se pasó el partido entregado a la protesta airada, estuvo varias veces a punto de hacer un Diego Costa y el relato de Kafka terminó con pequeña colleja del trencilla a Álvaro por ver si se tranquilizaba un poco, queja desesperada del desquiciadísimo delantero y tarjeta amarilla con Koke y Simeone implorando tranquilidad para esquivar la posibilidad cierta de una expulsión absurda.

Pero eso sería al final. Antes asistimos a una segunda mitad no demasiado buena pero pródiga en ocasiones de gol. En el 50 la tuvo Morata tras buena jugada y pase preciso de Vitolo; dos minutos después, Koke exigió a Dimitrovic con potente disparo lejano. Jorge Resurrección y Rodrigo fueron los mejores centrocampistas del Atlético: el primero a base de sacrificio y pases llenos de lógica, el segundo con enorme despliegue defensivo acompañado de precisión a la hora de hacer circular el cuero.

El Eibar tampoco quiso quedarse atrás y a punto estuvo de aprovechar algún titubeo de Jan Oblak o situaciones de ataque protagonizadas por los peligrosos Jordán o Sergi Enrich. También pudo marcar Diego Godín, pero el partido seguía cero-cero cerca de la conclusión cuando el recién salido Kalinic habilitó a Koke y el fantástico mediocampista colchonero centró allá donde llegaba Lemar, que resolvió con acierto. Minuto 84. Los jugadores y el banquillo celebraron el gol con euforia y luego aguantaron las embestidas del Eibar. El empate casi llegó hacia el 93.

El Atleti conquista tres puntos en terreno difícil, mantiene (como poco) la ventaja sobre el eterno rival y se prepara para afrontar dos duelos seguidos entre semana: miércoles, contra el Valencia; sábado, frente al muy necesitado Real Valladolid.