Viene al pelo el título del libro del fallecido presidente de Real Madrid, don Ramón Mendoza, Dos pelotas y un balón. Se suele decir que hay que echarle pelotas en fútbol, al referirse a la necesidad de mostrar coraje y esfuerzo para conseguir la victoria. Pero a veces se olvida el balón...

Lo ocurrido en los cuatro partidos de cuartos de final esta semana es una muestra de que ganar en fútbol exige esa entrega, pero combinada con saber qué hacer con el balón. Los cuatro clasificados, Granada, Mirandés, Real Sociedad y Athletic Club no partían como favoritos, y sin embargo tumbaron a candidatos al título, gigantes de nuestra competición.

Granada - Valencia

Comenzaba todo el martes, con el actual campeón en liza. No sorprende ni es un bombazo su eliminación, ya que al hablar de Granada lo hacemos de uno de los mejores equipos esta temporada. No la típica revelación en la Liga o una aventura en la Copa, sino de un grupo muy bien trabajado y competitivo.

Su pase viene forjado en una gran solidez defensiva y las cosas muy claras y directas en ataque. Saben cómo moverse, y Valencia no estuvo cómodo en ningún momento. Tampoco fue un drama, pues se vio como algo normal al tratarse de un rival fuerte en su casa, y los campeones dieron la cara.

Mirandés - Villarreal

Bajar al barro, y no porque el campo estuviese mal. Eso fue lo que hizo el Mirandés, equipo de Segunda División. Enfrente, un Villarreal que tampoco estuvo muy cómodo.

Cerrarle espacios, con una presión muy orientada a las bandas. Esa fue la clave defensiva del equipo de Iraola, para seguidamente lanzar ataques muy rápidos. Han sabido aprovechar muy bien la coyuntura de jugar en casa, veremos ahora a doble partido contra Real Sociedad.

Real Madrid - Real Sociedad

Primero de los partidos de ayer jueves, por la tarde. Aquí nos detenemos un poco más para analizar las razones de la derrota de Real Madrid.

El 0-3 con el que se puso a favor Real Sociedad fue todo mérito suyo, nada de despistes ni falta de concentración en los locales. Es simplemente que los donostiarras son muy buen equipo y tienen jugadores muy técnicos y efectivos entre líneas. Odegaard, Januzaj e Isak destrozaron partiendo de la media punta, una zona no controlada por Valverde.

Esta posición requiere eso, posición. Y Valverde, que es un buen centrocampista de área a área, no la guarda tan bien como Casemiro. En este punto, tampoco es criticable que el entrenador optara por hacer cambios en los jugadores titulares. Hizo bien Zidane, pues en poco llega el enfrentamiento contra Manchester City y han de seguir apretando en Liga.

Sí sería más analizable la falta de ritmo competitivo en los que entraron de inicio. James, Brahim, Militao y Areola serían aptos para poder rendir bien, pero meterles de repente en un partido es otra historia. Porque no se afrontan ni se enfocan los primeros minutos igual, porque les falta mecanismos y movimientos que no se cogen solo con entrenar. Porque es como cualquier profesional que acaba su formación, pero se tiene que enfrentar por primera vez, o poco habitualmente, a su campo de trabajo. Eso sí es un fallo por estudiar: deben contar con más participación a lo largo del año para estar preparados cuando les toque.

Athletic – Barcelona

Peor imagen dio el Barcelona. Nada de que esté recuperando el tono ni la forma de elaborar el juego. Se trata ahora de convencer ganando con autoridad, y el equipo sigue fatal.

Defensivamente, en cuanto un equipo ataca con fuerza, como ayer Athletic Club, se notan las carencias. Bien colocados, pero débiles en choque, lentos en carreras y repliegues, y torpes en reacción dentro del área.

Y en ataque, tienen lo que tienen. Griezmann y Messi deben ser suficiente para enfrentarse a cualquiera, pero no están bien. El francés corriendo de arriba a abajo, y Messi perdiendo puntería, que es de lo poco que le queda ya. Lo que parecía una próxima eliminatoria fácil contra Nápoles se va complicando poco a poco. El equipo de Genaro Gattuso se parece mucho al rival de ayer, y les puede dar un buen disgusto.

Por su parte, Athletic Club no se podrá fiar en su enfrentamiento contra Granada ni creer que van a celebrar el título fácilmente...