La pérdida de “Blanquita de nieve” ha sido un auténtico mazazo para Cercedilla

Enrique Pérez Baos, enfermero de profesión, se dedica a la política por vocación. Fue candidato por VOX a la alcaldía de Cercedilla.  Admira y honra la humanidad y las obras sociales realizadas por la campeona Blanca Fernández Ochoa. En esta sencilla entrevista cuenta para El Correo de Madrid lo que está suponiendo su pérdida para la localidad madrileña.

 

¿Qué ha supuesto para Cercedilla la pérdida de Blanca Fernández Ochoa?

La pérdida de Blanca, como también lo fue la de su hermano Paco, suponen para Cercedilla un dolor inmenso. Blanca escribió una parte imborrable de la historia de nuestro pueblo. Ella encumbró un espíritu deportivo, ligado a la nieve, pionero en nuestro país y junto a su hermano situaron a Cercedilla en la capital española del esquí. Hemos perdido a una persona que siempre desbordó cariño, afecto, y una eterna sonrisa hacia Cercedilla y sus gentes, que llenó las calles de júbilo y alegría con sus éxitos deportivos y en definitiva, a una de las vecinas ilustres que tuvo nuestro pueblo.

 

Un referente universal, más allá de Cercedilla...

Blanca no solo fue un referente en su casa, donde ya tiene una Avenida con su nombre, un lugar muy especial en el museo del esquí de nuestra localidad y donde el polideportivo municipal también tiene una dedicación para ella bajo el nombre “Olímpico Fernández Ochoa”. Blanca también fue un referente para toda España y fuera de nuestras fronteras porque sus éxitos deportivos también lo fueron sociales. Ella enseñó el camino del éxito a grandes mujeres deportistas de nuestro país que la prosiguieron, porque Blanca fue la primera mujer española en lograr una medalla olímpica.

 

¿Qué virtudes destacaría de ella?

 Este lado social y humano es el que quiero destacar, porque si una cosa destaca a la familia Ochoa es la humildad y entrega con los demás. Tras colgar los bastones dedicó una parte muy importante de su vida a la solidaridad. Alejada del divismo, como una persona más y sin perder su impecable sonrisa, ella siempre estaba ayudando a los más necesitados: a niños enfermos, a la lucha contra el cáncer, etc.

 

¿Cómo recuerda el momento en el que ganó la medalla olímpica?

Cuando Blanca ganó su medalla olímpica yo tenía 7 años, pero por aquel entonces yo ya era capaz de bajar la pista de la Bola del Mundo, pues aprendí a esquiar con apenas 4 añitos. El mejor recuerdo que tengo de ella lo dividiría en dos: la cultura deportiva que inculcó a mi padres y a mí mismo por el esquí, un deporte único y del que vivo enamorado, y la segunda es su faceta humana, ya que estaba muy comprometida, y siempre de manera altruista, con las personas que padecen enfermedades.

 

Están siendo las fiestas de la localidad más tristes que se recuerdan...

Estos días están siendo de nostalgia y tristeza, pero tenemos el deber, por expreso deseo de la familia, de continuar con nuestras tradiciones y así lo estamos haciendo en menor o mayor medida. Estas Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Natividad de Nuestra Señora son las fiestas de Blanca. A la capilla ardiente en el tanatorio municipal han acudido miles de personas para decirle a Blanca que la muerte no es el final y darle las gracias de todo corazón por todo lo que nos ha dado. Hoy Cercedilla será un ejemplo más de la bondad de sus gentes, donde con el mismo cariño y acogimiento con el que a mediados de los 60 este pueblo recibió a Francisco Fernández y Dolores Ochoa (padres de Blanca y Paco), hoy recibiremos a todos aquellos que quieran despedirse de nuestra ilustre vecina en su capilla ardiente.


El domingo concluiremos las fiestas con la Solemne Misa y la Tradicional Romería, recordando el nacimiento de la Virgen María y por supuesto sin perder de la retina el recuerdo de “Blanquita de nieve”, como ella misma se definía de pequeña.