Término asimétrica no por el nuevo formato de la competición, primera edición con cuatro participantes, con semifinales y final. Asimétrica tampoco por el lugar de celebración, estadio King Abdullah en Jeddah (Arabia Saudí).

Asimétrica desde el punto de vista táctico, en ambos equipos. En el caso de Real Madrid, obligado por las bajas. Y en el caso de Atlético, la costumbre, un dibujo aplicado por Diego Simeone. Lo explicamos…

Manteniendo una línea de cuatro defensas, ambos técnicos intentaron buscar profundidad de sus laterales. Tanto Carvajal y Mendy como Trippier y Lodi, respectivamente, son jugadores con mucha presencia ofensiva. De modo que uno de los objetivos principales era frenarles, muestra de la importancia defensiva del encuentro para los dos entrenadores. Y así fue, se llegó a prórroga y penaltis.

Pero seguimos sin explicar esa asimetría, y lo hacemos ahora desarrollando las posiciones a partir de centro del campo. Real Madrid optó por colocar a Fede Valverde prácticamente como extremo. Cumplió bien, fundamentalmente frenando las subidas de Lodi. Aquí encontramos una de las razones de ese dibujo táctico. El resto de los centrocampistas, posicionados más o menos como acostumbran. Modric y Kroos a los lados de Casemiro, e Isco partiendo desde el extremo izquierdo pero apareciendo libre en espacios.

El lado Atlético también volcaba piezas en banda derecha, con la alineación de Correa en ese extremo y Saúl por izquierda pero yendo hacia dentro. A partir de ahí, dos delanteros (Morata y Joao Félix), y uno de referencia en el Real (Jovic).

Así posicionados, las tendencias de últimas temporadas se vieron repetidas. Mayor presencia en campo rival de Real Madrid, que buscaba amplitud a lo ancho. Superando bien la presión arriba de un Atlético, que seguidamente pasaba a replegarse. Lo de siempre.

En cuanto a circulación de balón, limpia y buena por parte del Real hasta la llegada a zona de finalización. Ahí ya se veían forzados a centros, algo muy trabajado en todas las temporadas por Atlético de Madrid, que mete a sus laterales en área propia sin preocuparse por que lleguen los centros. Para eso está Oblak, y antes estuvo Courtois.

La construcción de juego del Atlético era otra cosa, o ninguna cosa. Significativo ver a su portero esperar segundos y segundos para ver qué hacer, y la premisa era clara: golpear en largo, y avanzar a partir de choque.

Acababa así la primera mitad, empate a cero. Y avanzaba la segunda, hasta que el cambio de Herrera por Vitolo llevó a 4-4-2 más simétrico en Atlético de Madrid. Se empezó a ver buenas entradas de este buen atacante, no pegado a banda sino por carril central. Zidane reaccionó bien, y sustituyó a Isco por Rodrygo. Y los sistemas se equilibraron.

El ritmo siguió frenado. No lento, pero con todas las precauciones. De manera que la prórroga fue inevitable. A punto estuvo de romperse con una arrancada de Morata a cinco minutos del final. Pero fue cazado por Valverde, que vio tarjeta roja.

Desenlace en los penaltis. 4-1 a favor de Real Madrid. Arranca esta parte final de la temporada con estos dos equipos en buena forma. Atlético ha demostrado un punto competitivo bastante bueno, teniendo en cuenta que ha plantado cara a dos rivales fuertes (veremos con el más fuerte de todos, Liverpool, en Champions League). Y Real Madrid (portería a cero en los dos partidos), muy serio, bien plantado y ello sin contar con sus principales atacantes, Bale, Hazard y Benzema.

Buenos partidos se avecinan, y esperemos que con mejores retransmisiones que la de hoy. Tiempo perdido en repeticiones con el partido en juego… el estadio, muy bonito, eso sí.