Más de 70 agricultores que constituyen la Comunidad de Regantes del Canal de Cabarrús en Patones se quedarán este años sin suministro de agua, al denegar la Confederación Hidrográfica del Tajo las autorizaciones al Canal de Isabel II.

 

Se trata de uno de los regadíos más antiguos de España, pues tienen su origen en una concesión a perpetuidad del rey Carlos III del año 1790. 

 

En 1998 El Canal de Isabel II convenció a los regantes para actualizar el contrato sobre la concesión y se firmó un contrato de 20 años en lugar de a perpetuidad. A pesar de concluir el contrato el pasado año, los regantes lograron una concesión temporal. Este año no se ha producido el riego, pendientes de una supuesta autorización de la Confederación Hidrográfica del Tajo que no llega. Mientras tanto, los cultivos se van secando con el daño ecológico irreparable subsiguiente.