Institucionalizada en la Administración, como si hubiese aprobado unas oposiciones, la corrupción ha arraigado tanto en nuestra sociedad, se ha hecho tan patente y descarada en cada esquina, que tácitamente se ha aceptado como algo inevitable, nos hemos acostumbrado a ella como el perro a sus pulgas, conscientes de que acabamos con una y al momento nacen dos.

La secretaria del Juzgado de 1ª Instancia nº 3 de Aranjuez considera que, amparada por los suyos, puede vulnerar la ley como le apetezca, porque sabe bien que el Sistema corrupto la protege. Así, no duda en sortear cualquier imperativo legal que la obliga a suspender una ejecución hipotecaria cuando con ello podría beneficiar a un ciudadano, pero perjudicar a un banco. Esta señora, Isabel M. Sánchez Martín, ha sido repetidamente querellada y recusada, pero ahí continúa, desobedeciendo cualquier norma porque quienes tienen que controlarla, también son corruptos y no lo hacen. Le importa poco dejar sin casa a un ciudadano que no ha podido hacer frente a una hipoteca ilegal e injusta plagadita de cláusulas abusivas y por tanto nula, no le interesa el sufrimiento de las familias que se van a la calle de un día para otro. Fría y decidida, solo vela por satisfacer su oscuro interés personal que, curiosamente, coincide plenamente con el interés del banco. Y es que ¡con los bancos hemos topado!, los poderosos e intocables bancos. No obstante, son muchas las ejecuciones hipotecarias que se desarrollan en los juzgados de este país y normalmente, aunque a regañadientes, los secretarios –actuales Letrados de la Administración de Justicia- aceptan suspensiones y sobreseimientos; sin embargo, de vez en cuando, surgen delincuentes como Isabel M. Sánchez, que por alguna extraña razón, deciden vulnerar completamente la ley para entrar en el ámbito del delito y beneficiar con ello al banco, y la extraña razón, a todos nos cuesta poco adivinarla. Hemos pedido que se investiguen sus cuentas bancarias y las de sus familiares, sospechando que tal vez haya podido recibir algún tipo de "agradecimiento". Pero ya imaginamos también que ninguna investigación se va a realizar, porque la juez instructora (la del Juzgado de al lado) presta a protegerla ha decretado el sobreseimiento. El Sistema las protege: hoy por ti, mañana por mí.

Han conseguido crear una división social mucho más real que la política o la económica: la de los que viven y forman parte del Sistema (Administración, bancos, sindicatos, grandes multinacionales, ONG's, políticos, etc.) y la de los demás, avasallados por el propio Sistema al que mantenemos con nuestros impuestos.

Afortunadamente, no hay regla sin excepción y, de entre toda esa maraña de corrupción, surge un pequeño reducto de gente honrada, asqueada de la podredumbre que día tras día les rodea y contra la que tienen que luchar. Y son esas excepciones las que nos sirven de referencia para no terminar de tirar la toalla, para no perder la esperanza. Confiamos por ello en que, de una manera u otra, a la secretaria Isabel M. Sánchez Martín le paren los pies, y se la sancione duramente, para que así también aprendan otros y con ello, paso a paso, iniciemos el camino para recuperar la dignidad ciudadana que hemos perdido, el respeto por las instituciones, y recobremos con ello la ilusión por nuestro país.

Jorge González