El histórico Puente Largo de Aranjuez se reabrió al tráfico ayer tras las obras de mejora y reparación impulsadas por la Comunidad de Madrid desde el pasado mes de julio y que suponen una inversión de 1,5 millones de euros.

El Puente Largo de Aranjuez, sobre el río Jarama, está situado en el punto kilométrico 2,8 de la carretera M-305. Cada día, cruzan por él una media de más de 23.000 vehículos, beneficiando directamente a los más de 75.500 vecinos de Aranjuez, Villaconejos, Colmenar de Oreja y Chinchón.

Los trabajos se han centrado en la impermeabilización de la zona inferior de la calzada para evitar filtraciones de agua, en la recuperación de una de las aceras de la estructura original, en la limpieza y mejora de los sumideros para volver a poner en servicio las gárgolas decorativas para evacuar agua y en la reposición de todo el firme del puente, entre otras actuaciones.

La Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras todavía va a acometer algunos trabajos que quedan pendientes, como el tratamiento de los márgenes en los accesos del puente o la rehabilitación y calzado de cimentaciones y de cinco de las pilas, pero que ya no suponen el corte del puente al tráfico.

La previsión es que todo el proyecto esté concluido a principios de 2020. Las obras del Puente Largo, que data de 1761, cuentan con el seguimiento de una asesoría arqueológica y con la autorización de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid.

La mejora integral del Puente Largo de Aranjuez es una de las actuaciones incluidas en la Estrategia de Conservación de Carreteras 2018-2021, en la que la Comunidad de Madrid tiene previsto invertir más de 162 millones para conservar y mejorar los más de 2.500 kilómetros de vías de titularidad autonómica de la región.

CINCO GRANDES CONTRATOS

Las medidas recogidas en la Estrategia se están ejecutando a través de cinco grandes contratos, entre ellos el que destina 21,82 millones de euros a revisar y mantener en las mejores condiciones los más de 1.120 viaductos, puentes y pasarelas presentes en la red de carreteras de la región.

Otro de los capítulos clave de la Estrategia es el relativo a la conservación y explotación de las carreteras, dotado con 61,9 millones y que es imprescindible para mantener la vialidad de la red en las condiciones de seguridad más adecuadas para los usuarios, evitando que se produzcan accidentes y, en caso de que estos ocurran, minimizando los daños para conductores y acompañantes.

Por su parte, el plan de refuerzo y rehabilitación de firmes permitirá incrementar la seguridad y la comodidad de la circulación con un presupuesto de 60,5 millones, mientras que en el mantenimiento de las instalaciones semafóricas y luminosas de la red se invertirán otros 12,5 millones.

Por último, se van a destinar 4,9 millones al acondicionamiento y conservación de travesías, márgenes e isletas, lo que va a permitir mejorar y mantener en buen estado los márgenes, taludes, áreas adyacentes y glorietas de las vías autonómicas.