ras la decisión adoptada por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de VOX, presidido por Santiago Abascal, el pasado jueves 16 de enero, en la mañana del pasado lunes el Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Arroyomolinos presentó por registro el escrito en el que comunicaba su salida del Gobierno municipal.

La decisión se ha tomado tras los sucesivos incumplimientos por parte del PP de los acuerdos adoptados para la formación de Gobierno, por la continuidad de la práctica de contratación pública poco transparente y por los contactos mantenidos por el PP y Ciudadanos para dejar de lado a VOX.

En virtud del pacto alcanzado con el PP y un partido independiente de Arroyomolinos, VOX entraba en el Gobierno municipal con sus tres concejales que ocupan tres áreas de gobierno. De esta manera, Antonio Cabello se hacía cargo de la concejalía de Seguridad; Laureano Arrogante, de la de Hacienda y Gema Herrero de la de Familia y Política Social. Sin embargo, la alcaldesa ha vaciado de capacidad de decisión a estas tres concejalías.

Se han realizado actividades referentes a la violencia de género al margen del pacto y sin contar con la concejal de VOX, incumpliendo el acuerdo. Se han asignado policías locales para realizar servicios de conductor para la alcaldesa contra el criterio del concejal de Seguridad. No se han presentado todavía los presupuestos de 2020 porque se encuentran parados por orden de la alcaldesa -Ana Millán- del PP.

Además, se ha incumplido uno de los puntos del acuerdo que VOX que era fundamental para el mantenimiento de esta corporación municipal: la realización de una auditoría completa de las cuentas. En su lugar, la alcaldesa se ha limitado a realizar una auditoría parcial que ya ha sido adjudicada.

Por otro lado, la alcaldesa lleva semanas negociando un pacto con los concejales de Ciudadanos. Desde VOX tienen claro que la actitud de la alcaldesa retrasando los presupuestos y no autorizando una auditoría a la vez que pacta con Ciudadanos, solamente va encaminado a la aprobación de unos presupuestos que nuestros concejales no iban a aprobar. Una forma de actuar con la que jamás van a colaborar nuestros cargos electos.

Ahora la alcaldesa pretende justificar su pacto con Ciudadanos alegando que quiere evitar que los presupuestos dependan de la izquierda del municipio. Sin embargo, la alcaldesa mantiene un acuerdo programático con el PSOE de Arroyomolinos, contra el criterio de VOX, que ha llevado a que una concejal socialista tenga delegaciones especiales no específicas dentro del consistorio.

Finalmente, VOX tiene información sobre la adjudicación de contratos sin la transparencia que debe tener este tipo de actos administrativos, contratando con empresas cuyos administradores están siendo investigados por el "Caso Lezo".