El Pleno del Ayuntamiento de Leganés ha vivido un nuevo episodio de la deriva totalitaria a la que parece condenado durante este mandado (19-23) con el gobierno de izquierdas (PSOE, más los errejonistas de Más Madrid-Leganemos y el apoyo de Ciudadanos). Los concejales de la oposición han sido expulsados por la Policía Municipal de la sesión, que se celebraba a puerta cerrada, por orden del alcalde y del concejal de Seguridad Ciudadana.

El alcalde socialista Santiago Llorente, tras una nueva protesta de una docena de sindicalistas de UGT y CC.OO., decidió acceder a los chantajes de las secciones sindicales y cambiar el lugar de celebración de la Sala de Plenos a otra sala del edificio (ver vídeo en este tuit de un medio local). Sorprendentemente estaba todo previsto en esta nueva sala para la celebración de la sesión ya sin público puesto que comenzó menos de cinco minutos después.
 
Una vez iniciada la sesión a puerta cerrada, algunos ediles de la oposición comenzaron a protestar con silbatos por la celebración sin público. Momento en el que el alcalde y el edil de Seguridad Ciudadana, ambos socialistas, dieron orden a la Policía Local de expulsar de la sala a dichos ediles (tal y como puede verse en el enlace de este tuit de un medio local de la ciudad).

Desalojados los ediles de la oposición, socialistas, errejonistas y ediles de Ciudadanos llevaron a cabo la sesión como si tal cosa. Evidenciando las tres formaciones que constituyen el gobierno de Leganés su absoluta falta de respeto a cualquier mínimo mecanismo democrático.