Bardem, tonto (muy) útil del globalismo. Estúpido, por utilizar su jerga. Se retrata a sí mismo como un auténtico estúpido quien niega el aquelarre climático, rebuznas. Te traduzco y  lo digo a mi modo, menos pijoprogre, más macarra, felizmente alejado de los ricachos hollywoodenses. Te retratas a ti mismo como un auténtico zote, hondo ignorante, al desconocer que esta es una guerra infinitamente más letal que la iraquí de 2003, de la que tanto baboseabas.

Guerra contra la humanidad

Es una guerra contra la humanidad. Anda majo, echa un ojo al informe Iron Mountain, 1969. Todo es guerra. Llegado el caso, las élites degeneradas crearán otras guerras, por otros medios, aparentemente más sutiles. Tras la amenaza nuclear, la climática. Manufactura inducida de falsas amenazas. Para que la paranoia arraigue, estos zumbados estiman que debe transcurrir entre una generación y una generación y media. Trabajo conseguido. Masas psicóticas creyendo, tanta fe entre incrédulos, que el planeta se va al guano. Ellos generan el problema, ellos ofrecen la solución. Si es necesario, intentarán modificar el clima, locura que, obviamente, llevan pergeñando desde hace muchísimo tiempo.

Y, tú, Javier, ¿qué pintas en todo? Lo dicho, tonto útil, estúpido fantoche manejado por élites tan psicópatas como depravadas. Y, desde luego, para comenzar su colosal dictadura planetaria ponen en marcha la perversa Agenda 2030 de la criminal ONU.

¿Qué es la Agenda 2030?

Se define semejante desvarío como un Plan de Acción para ir culminando un diabólico plan que comprende un ligado de acciones denominadas “políticas palanca” y que contienen, por ejemplo en España, la adopción de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Pobreza, el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para la Igualdad de Género, la Nueva Agenda Urbana Española, el Plan Director por un Trabajo Digno o el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo. Y, clave de bóveda, cachis, el Marco Estratégico de Energía y Clima. ¿Sigues sin ver ninguna conexión, Bardem? Todas las depravadas paranoias del Sistema pululando por ahí y, pespunte primoroso, enlazándose abracadabrantemente. En definitiva, desabrida charlatanería velando su íntima villanía.

El nuevo desorden mundial

Agenda 2030, el comienzo de una nueva era. El nuevo desorden mundial. Orwellianamente hablando, cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclamen. La pregonaremos sobre los aljarafes.  El balsámico texto lucano lo confirma. “Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado en los aposentos, se proclamará en las azoteas” (Lucas 12, 2-3).

Leemos en este desquiciado documento onusino, sin llegar a creerlo, el certificado de nuestra defunción como civilización. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y los 169 objetivos de la Agenda 2030 manifiestan la magnitud y la ambición de este memorándum universal. Los 17 ODS guarreando, por otra parte, todas las paredes de los colegios madrileños, leve paréntesis. La Agenda 2030 afronta prácticamente todas las áreas del quehacer humano. Realmente, un modelo para un gobierno global. Un anillo para someter al mundo. Con su implacable hoja de ruta. Paradigma esencialmente dictatorial y, a ratos, genocida.

La dictadura perfecta

Resumiendo, grosso modo, la despótica y totalitaria bazofia onusina. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno. ¿Quién no sueña con un “mundo de paz y dignidad para todos”, como precisa el trastornado documento? Suena francamente bien. Pero, como predijo Isaías (5, 20), al mal lo llamarían bien. En mi léxico increyente, bullshit. Caca de toro, todo este desequilibrado documento tan solo es un pretexto, un mayúsculo y hitchcockiano mcguffin, vulgo cortina de humo. Los diecisiete clavos de nuestra categórica crucifixión. Desentrañar el eufemismo, pillar el bisturí, sajar la mala literatura de la ONU. Traduzco.

La esclavitud humana

Tomar el control de todos los bancos centrales. FMI, Banco Mundial, FED, para controlar las finanzas, la moneda. Todo ello en un mundo digital, en una sociedad sin dinero físico. Trabajos esclavos, trabajos de mierda: el torturador tripalium, asalariado lo llaman, perfectamente niquelado. Consumiendo, a posteriori, como chanchitos. Pagando todo ello, por ahora, con los móviles. Y posteriormente, con el chip subcutáneo. Bazofia transgénica: clave de bóveda. La vacunación intensiva, control e intoxicación de la población a través del Codex Alimentarius. Más propaganda de la ONU, lavados de meninges a través de la enseñanza obligatoria, de la cuna a la sepultura. Adoctrinamiento y sumisión en las (j)aulas. El Capitalismo de Estado violando los cerebritos de nuestras púberes canéforas que ofrenden el acanto. El aciago Gran Leviatán desvalijando masivamente custodias y patrias potestades. Fiera dictadura ginocéntrica dentro de la satrapía general. El varón como residuo desechable. Control de la población a través de una forzadísima "planificación familiar" por todos los medios. Aborto a tutiplén. Eso que no falte. La fulgente fragancia de la masacre. La gran bomba demográfica, evaporándose blancos, islamizando y africanizando sin cesar nuestras patrias. Más planificación calculadísima.

Control social y mental

Privatizar todas las fuentes de agua, sin olvidar la rúbrica agregada del deletéreo flúor. Zonas de libre, libérrimo, comercio, que favorecerán, aún más, intereses y beneficios y haciendas de las multinacionales más cleptómanas. Endiabladas autopistas, conurbaciones, vidas atomizadas. Ciudades inhabitables. Socializar la pobreza a nivel mundial. Estado de vigilancia absoluta. Big Data inclemente. El Gran Hermano benthamiano más que orwelliano. Impuestos escalofriantes, paguitas para la chusma, oriunda o alógena. Liquidación, en consecuencia, de las clases medias.

Estelas químicas por doquier. Envenenándonos desde el aire. Prohibiciones ambientales, fiscalizar todos los océanos, incluyendo “derechos minerales” de los fondos marinos.  Más restricciones ambientales, más recursos de control de los “derechos mineros”.  Misiones, dizque turisteo, de la ONU para el mantenimiento de la “paz". El tribunal internacional de injusticia. Falsarias crisis de “refugiados”. Más "paz” de la ONU. Eclipse casi definitivo de la soberanía nacional en todo el mundo. Un gobierno mundial, un sistema económico único y una religión sincrética para todos. Y mientras, desde ciudad del Vaticano, Pancho I de la Pampa, aguardando la llegada de los bárbaros. ¿Vencerán las élites psicópatas? ¿O, tal vez, puedan ser derrotadas?

El inquebrantable ocaso del sapiens sapiens

Entreveremos más mutaciones en los próximos diez años que en los postreros tres siglos. Algunas tecnologías están modificando, a cercén y a contrapelo, a la humanidad en general y, también, cambiando a los seres humanos en particular. Cómo no, eterno memento a Jorys- Karl Huysmans. Se iniciará la colonización de Marte, la Inteligencia Artificial prevalecerá sobre la humana y examinaremos alguna forma de inmortalidad. Algunos humanos llegarán a convertirse en transhumanos. Luego llegará la posthumanidad, modificando brutalmente para siempre la vida en la Tierra y en el Universo. Ese día no tan lejano de 2030, la humanidad llorará como mujer lo que no supo defender como hombre. En fin.