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A algunos de nuestros colaboradores, les hemos hecho estas dos preguntas:

1.¿Qué se juega España este Domingo?
2.¿Qué recomendación de voto le da a los españoles?

Y estas han sido sus consideraciones:

 Eduardo García Serrano, Director de El Correo de Madrid

1. España este Domingo se juega sencillamente el ser o no ser

2. Este Domingo como dijo Jose Antonio aconsejo que "voten lo menos malo para España" y añado yo, que lo hagan sin fe y sin ninguna esperanza.

 

Luis Felipe Utrera Molina, abogado de la familia Franco y colaborador de El Correo de Madrid

1.Por primera vez en cuarenta años, el poder de destrucción social de la izquierda que ha alcanzado con extraordinaria capilaridad a todas las capas de la sociedad y ha contado con la complicidad a veces entusiasta del Partido popular, verdadero apuntalado del proyecto de ingeniería social socialdemócrata, se ve amenazado por una nueva fuerza que concita una reacción de emergencia nacional frente una asfixiante atmósfera que nos impone una manera de vivir, de pensar y de hablar, contraria a la dignidad del hombre y al derecho natural.  Estamos ante una situación límite que amenaza nuestra forma de vida, la civilización Cristiana y la unidad de la Patria. Quieren destruir todo lo que representa la esencia de lo español para crear una sociedad de consumo adocenada y anestesiada.  Ante esta coyuntura se abre con claridad un horizonte nuevo. Una nueva esperanza que brota de la España profunda y que Vox ha sabido capitalizar generando una ilusión indescriptible. 

2.No dudo que haya otras opciones que defiendan con coraje y valor la España que quiero para mis hijas, pero ninguna de ellas tiene posibilidades reales de entrar en el parlamento, donde hace décadas que no se escucha un Viva España como el que se escuchará el día en que Santiago Abascal suba a la tribuna de oradores. Por primera vez en mi vida votaré con ilusión a un movimiento de esperanza que se llama Vox.

 

General Chicharro, Presidente de la FNFF y colaborador de El Correo de Madrid

1. Las próximas elecciones se presentan como una batalla ideológica entre dos conceptos de entender la sociedad : de una parte quienes defienden la indivisibilidad e indisolubilidad de nuestra patria así como la de su tradición cristiana y de otra los que tienen como objetivo alcanzar una sociedad neocomunista bolivariana en íntima unión con quienes pretender romper la unidad nacional .

2.Los españoles tienen que votar a aquella formación que garantice en primer lugar su pervivencia y unidad; a aquella formación que sea capaz a de ilusionarnos a todos en un objetivo común ; a aquella formación que sea capaz de dar solución a los problemas cotidianos y que elimine el lastre de la partitocracia imperante; a aquella formación que mantenga, una vez alcanzado el poder, respetando todas las creencias, el sentido cristiano que forjó España; los españoles deberían votar a aquella formación que manteniendo la integración con Europa sea capaz de hacerlo sin perder la soberanía propia:  solo los españoles debemos decidir cómo solucionar nuestros problemas; a aquella formación que no tenga complejos en eliminar todas las leyes ideológicas que nos constriñen y adoctrinan : Ley de Memoria Histórica, Ideología de género y adoctrinamiento LGTBI .
En definitiva, yo recomendaría a los electores que hicieran abstracción de cuanto se nos cuenta en la campaña y debates y se leyeran los programas escritos. 
Leídos todos, ¿acaso hay otro partido que no sea VOX la formación que más se acerca a todo cuanto he expuesto?

 

Javier Navascues Director de Hispanidad Católica y colaborador de El Correo de Madrid

 

1.Este domingo nos jugamos mucho, nos jugamos todo, que España siga siendo España, la gran nación que siempre fue, con su grandísima vocación de llevar la fe y la cultura al continente americano.
Hay que evitar a toda costa que vuelva a gobernar la siniestra confabulación marxista-separatista, enemiga de Dios y de España. Hay que evitar que impere la degeneración moral y que se vote romper España.
Nos jugamos seguir siendo un país que diga con orgullo: "Viva España, viva el Rey (lo que representa la monarquía), viva el orden y la Ley...y ¿Por qué no? un país en donde se pueda decir con libertad, sin miedo y sin complejos VIVA FRANCO, ARRIBA ESPAÑA Y VIVA CRISTO REY.
Esperemos que la presencia de VOX, y con cuantos más votos mejor, derogue la inicua ley de memoria histórica y se pueda admirar a los héroes de la patria con libertad. Que Franco siga en el Valle y sea cada vez más honrada su figura, incluso veamos un día su canonización. Que se derogue la ley del aborto en todos los supuestos y las leyes sectarias de ideología de género etc, etc...Y que se acabe de una vez por todas con el golpe de Estado en Cataluña, cortando por lo sano cualquier futuro intento de rebeldía y sedición.


2.Sin duda VOX es la mejor y única opción con posibilidades de salir en esta situación tan grave en la que se encuentra España. Y no me valen purismos absurdos que miran con lupa la paja que pueda tener en el ojo y no la viga del resto de partidos. Tampoco me vale que digan que es una copia del PP, cuando no tiene nada que ver, es otra cosa y mucho más firme y valiente.
 

Pedro Pablo Peña, Presidente de Alianza Nacional

1.España camina en la cuerda floja desde el 20 de Noviembre de 1975. Las Elecciones Generales del 28 de Abril van a suponer dos cosas:

A.- La constatación de que el Régimen del 78 hace aguas y amenaza con irse a pique.

Los partidos políticos, piezas clave de este Sistema, han demostrado que sólo son mafias de Poder. Sólo atienden a su propio interés subordinando a dicho interés -cuando no atacando directamente- el interés general de los Españoles, el Bien Común y el bien superior de España.

La Clase política española es una auténtica casta parasitaria. Su liquidación es un requisito 'sine qua non' para restaurar la Soberanía y la Dignidad de la Nación Española.

B.- La constatación de que el Régimen del 78 nos ha conducido al actual atolladero y nos lleva al precipicio del Separatismo, de la Globalización, del multiculturalismo y el multirracialismo. En definitiva, a la pérdida de la Soberanía de España.

Quienes ocupan las Instituciones del Estado han fallado estrepitosamente en la defensa de la Nación y del Estado. Tal vez, no han fallado sino que están en connivencia con esos Poderes supranacionales, que amenazan la Soberanía de España.

En resumen, el 28-A no debe mirarse en clave electoral, como un juego de poder entre facciones de ladrones y trileros, sino como un batacazo que haga que, al menos una parte significativa del Pueblo Español, despierte del letargo y el aborregamiento de los últimos 44 años.

2.Sólo hay una opción digna: la abstención.

Me explico. Mi recomendación va dirigida, como es lógico, a los Españoles que no han apostatado de España. Estos tienen ante sí cuatro partidos 'nacionales' -supuestamente nacionales-: PSOE, PP, C's y Vox. La manifiesta decadencia de la Política y la Sociedad españolas en los últimos años nos lleva a tener que elegir entre cuatro candidatos, que no han trabajado en su vida. Cuatro indocumentados, que han vivido siempre de los partidos en los que militaban o de las fundaciones fraudulentas orquestadas por esos partidos. Esa ha sido la 'vida laboral' de Pedro Sánchez, Pablo Casado, Santiago Abascal y Albert Rivera. En el caso de Sánchez y Casado, se da, además, el fraude en los títulos académicos. Mi pregunta es: ¿Merece España que le hagamos el ultraje de llevar con nuestros votos a uno de estos tarambainas a la Presidencia del Gobierno?

El 28-A no es ninguna solución. El camino de la redención nacional empieza el día 29 y no de manos de un Gobierno de botarates sino contra él.

 

Rafael Nieto, Director del programa de Radio "Mundo Noticias" y colaborador de El Correo de Madrid

1. España se juega seguir ahondando en su sepultura, o darle una oportunidad a la esperanza de regeneración nacional. Continuar secuestrada por sus enemigos internos y en manos de un gobierno felón, o abrir una puerta que puede ayudar a corregir algunos de nuestros males. 

2.Cada español debe votar en conciencia. Ni el voto útil, ni el mal menor, ni votar "contra otros" me parecen legítimos.

 

Honorio Feito, periodista y colaborador de El Correo de Madrid

1.España se juega la continuidad de la decadencia social, política, económica, moral; se juega su dignidad, su capacidad de reacción para salir de ese letargo en la que la tienen sumida la avaricia de los partidos políticos. 

2. Yo recomiendo votar a aquel partido que tenga un programa breve en contenido pero amplio y claro en intenciones, en el que Los intereses de España estén por encima de todo lo demás, y que no tenga dudas a la hora de tratar con traidores, corruptos, cobardes y enemigos de esa España unificada, grande y libre de ataduras y compromisos o de estrategias ajenas

 

Jose María Ruiz, abogado

1.El pueblo español se juega la unidad de España

2.Hay que votar a Vox, puede forzar al Partido Popular y a Ciudadanos a no andarse con contemplaciones.

 

 Rosa Mª Herranz, colaboradora de El Correo de Madrid

1.Las votaciones del próximo domingo no son como otras anteriores, ahora más que Generales, son Elecciones Trascendentales y marcarán el rumbo de muchas cuestiones que afectan no sólo a nuestro futuro inmediato, sino al de nuestros hijos, de la misma forma que condicionan nuestro papel en el contexto internacional. La situación es crucial y necesitamos urgentemente un Gobierno leal al conjunto de España, decidido a actuar en defensa de nuestros problemas, de nuestras premisas y de nuestro dinero. Y cuando lo que está en juego es el todo, es una idiotez pensar cómo salvar nuestros muebles, destruido el continente queda a la intemperie el contenido, España se mueve siempre, y de forma oscilante, entre el sopor indolente de la siesta y la vorágine del despertar con energías renovadas, tan cierto que podemos permanecer aletargados más de lo debido, como que podemos hacer lo que ningún país logro. Además de lo expuesto, necesitamos recuperar el papel que como Antigua y Gran Nación nos corresponde en el contexto internacional, tanto europeo como mundial. La Península Ibérica, por su situación geoestratégica, desde los tiempos de fenicios, griegos, cartagineses y romanos, nunca ha dejado de ser la “Eterna Deseada”, somos a la vez alfa y omega, ya que con Melilla, Ceuta, y el Estrecho de Gibraltar, comienza o acaba Europa, según desde dónde se mire. Y eso a lo largo de los siglos no ha pasado desapercibido para Francia, para Inglaterra, para la URRS, ni para USA. El lema más pragmático para España es: “ni del todo para ti, ni para el otro tampoco”. Lo demás es un condicionamiento al globalismo, que nos aboca a la más absoluta esclavitud. Entre la Social-Democracia Europea de las últimas décadas y lo que llaman “Socialismo del S.XXI” hay más diferencia de forma que de fondo: supermercados llenos de productos en Europa y vacíos en Venezuela. Pero en ambos sistemas las libertades individuales, y de comunicación, de pensamiento y de expresión, están siendo recortadas hasta la opresión. Resumiendo: lo que nos jugamos el domingo 28 de abril es LA PERMANENCIA DE LA NACION, LA LIBERTAD Y LA DIGNIDAD INDIVIDUALES. 

2.La sinceridad no es bien acogida por los medios de comunicación, salvo honrosas excepciones, eso era más que previsible, pero ya es innegable que gran parte de la sociedad está harta de filfas, falacias, sofismas, desengaños y deslealtades ¿Qué partido no nos ha defraudado? Indudablemente VOX, hace ya cinco años que viene trabajando en un proyecto para España y hoy por hoy se recomienda solo. 

 

Javier García Isac, Director de Radio Ya y colaborador de El Correo de Madrid

1.España se juega ni más ni menos que lo que se lleva jugando los últimos cuarenta años. Estamos en un proceso de continuo retroceso, donde siempre se nos dice que estas son las elecciones más cruciales de nuestra historia más reciente. Nada más lejos de la realidad. Estas elecciones son igual de importantes que lo fueron las anteriores. Pedro Sánchez no es ni mejor ni peor que Zapatero, Rajoy o Felipe González, posiblemente sea igual de malo que todos ellos y sea su evolución lógica. Por eso, la importancia del domingo no viene marcado tanto en la posibilidad de echarle, si no en la posibilidad de que cambien las políticas. No se trata de echar a un mal presidente por otro igual o peor, se trata de que algo cambie, de que España deje de ser un concepto discutido o discutible. Se trata de que exista un número suficiente de diputados que haga reflexionar a la clase política porque son el ejemplo de la grieta en lo políticamente correcto y de que las cosas pueden cambiar, y para ello, ni Sánchez ni Casado son la solución. Son parte del problema y de seguir parcheando un modelo que hace aguas. Quiero que la unidad de España esté garantizada, independiente de quien sea su presidente, y eso no lo garantiza ni Sánchez, ni Rivera, ni Casado, y ni mucho menos Iglesias.

2.No soy nadie para decirle al pueblo español lo que debe votar. Todos somos mayorcitos y responsables de nuestros actos. Lo que sí tengo claro, es que no debemos dejarnos engañar con la milonga del voto útil o la mal llamada unión del centro derecha. El voto útil, solo es útil para el que lo recibe, nunca para el que lo emite, y todos tenemos muy claro la inutilidad del voto útil dado al PP a lo largo de nuestra historia más reciente. Por este motivo, aquellos que apelan al voto útil, que les quede claro que votar al partido popular, nunca fue útil. Como he comentado, no me obsesiona cambiar un mal presidente por otro igual o peor, lo que quiero es que se sienten las bases para que esta nación milenaria que es España no desaparezca, independiente de quien sea el presidente que se elija. Debemos votar con el corazón y no con la especulación. Debemos votar a favor de unas ideas y unos principios y no contra unas siglas o un mal presidente.

 

Blas Piñar Gutierrez, Militar y colaborador de El Correo de Madrid

1.Mi opinión es que España realmente no se juega nada este domingo, porque unas elecciones, sea cual sea el resultado, -a estas alturas de crisis nacional- no pueden solucionar, si no más bien empeorar, los muchos problemas en que nos encontramos.España se ha ido rompiendo política, social, territorial, económica y religiosamente durante los últimos 50 años y, por si fuera poco, se están profundizando las grietas anteriores con la ideología de género, el animalismo y la inmigración masiva e incontrolada.Nada de lo enunciado se plantea con rigor en las elecciones. La mentira. el miedo, la inseguridad, la manipulación, la injusticia... prevalecen en los planteamientos y la propaganda partidistas.Las últimas elecciones catalanas demostraron la perversidad del sistema establecido, que no soluciona en modo alguno las dificultades, si no que las extiende y agudiza sobremanera.

2. Mi voto, y el que recomiendo, es aquel que pueda hacer mayor daño a esta opresiva y falsa democracia, pues carece de los mínimos fundamentos nacionales, sin los cuales España está condenada a dejar de existir.

 

Jaime Alonso, Portavoz de la FNFF y colaborador de El Correo de Madrid

1.Mi natural optimismo y la confianza en la enseñanza de nuestra historia, me lleva a no dramatizar, pues de situaciones peores hemos salido. Ello no impide el considerar las próximas elecciones como cruciales para el devenir de nuestra nación y pueblo, pues en cuarenta años de deficiente democracia, nunca había estado en trance de desintegración nuestra nación milenaria. Y, puesto que la cruda realidad del presente se ha venido gestando desde la Constitución de 1978 y la política de partidos que la impulsaron y el régimen que establecieron, dando carta de naturaleza a cuanto hoy nos aflige y arruina, sin posibilidad de taponar con nuestras manos la herida, dada la confusión educacional y mediática que adoctrina los cerebros de nuestra sociedad, considero fundamental el acierto en las soluciones. Y que esas soluciones encuentren los españoles capaces de defenderla con valentía, inteligencia, honestidad e idealismo. Hoy las catástrofes vienen lentamente, por nuestros errores, inhibiciones y falta de ideales configuradores de un solido proyecto común que los asiente, lo que las hace más irreversible. Hoy, no podemos sostener, como José Antonio, que “si se juega el ser o no ser de España, no será en las urnas donde se dirima”, pues llevamos cuarenta años con distintos gobiernos de izquierdas y derechas, consolidando un sistema desintegrador de la nación y benefactor de sus impulsores, cuyo mero transcurso del tiempo y funciones ejercidas, les faculta para dar el golpe de estado, pacifico o no, cuando las circunstancias les sean propicias, cómo ocurre en la actualidad.

 

2.Que voten sin temor y en conciencia; que no se dejen llevar por las emociones o los prejuicios e identidad social, cualquiera que sea su origen; que no se dejen manipular por los medios de propaganda, no de información, y encuestas, que les inducen el voto. Nada hay nada más inútil que el voto útil o del miedo al mal mayor, quedándose con el menor, sin ningún bien posible. Nada peor que el miedo a la verdad, condicionante de la suprema traición. Quienes nos han mentido, engañado, defraudado, y abandonado a nuestra suerte, no pueden merecer nuestra confianza futura.

Dando por sabido que la izquierda en España no ha sido otra cosa, en su historia, sistemáticamente blanqueada, que el destructor de la convivencia democrática, de la justicia social, de la unidad de la nación, y saqueador de la economía productiva y el patrimonio nacional, nada cabe esperar en el futuro que su natural tendencia a ejercer de Eróstrato y prender todo lo que les disguste.

Los dos debates, trucados por el sistema, no pueden arrojar más luz en medio de las tinieblas que la de constatar el mero teatro, la caja de grillos o el patio de monipodio, en que se ha convertido la política española. El ausente, Vox, ganó el debate sin comparecer, por la interesada caciquada de una Junta Electoral Central tan repleta de juristas y sectarismo, como ayuno de sentido común en defensa de los derechos ciudadanos y del pluralismo político que señala la constitución vigente.

Gano el ausente, Vox, porque en su razón de ser y existir, como partido, está la regeneración democrática de señalar la solución a los problemas que nos afectan y que resumiré:

1) Modificación de la Ley Electoral, evitando que las minorías separatistas y antinacionales decidan el gobierno de todos.

2) Supresión de las Autonomías siguiendo los cauces constitucionales, autentico cáncer, ya con metástasis, de la unidad de España, de la corrupción institucional, y de la ruina, déficit presupuestario, de todos los españoles. 3) Impedir la inmigración Ilegal y las mafias que las sustentan.

4) Garantizar la independencia del poder judicial, no interviniendo la política en el nombramiento, ni promoción de los jueces.

5) Bajada sistemática de impuestos, equilibrio presupuestario y creación de empleo con propuestas realistas.

6) Respeto, como derecho y obligación de conocerlo, del idioma español en todo el territorio, comenzando por la enseñanza.

7) Respeto a nuestros símbolos e instituciones y obligación de cumplirlo.

8) Derogación de las leyes de “Ingeniería social” o adoctrinamiento, como la Ley de violencia de género y la Ley de Memoria Histórica.

Por todo ello y porque nadie más lo hará, aunque resulte imprescindible. Porque además de las ideas fuerzas que conforman su programa, existe un liderazgo indiscutible, fuerte y convincente. Y porque, aun sufriendo la frustración de la lógica deficiente organización, nos queda el idealismo generoso de no anteponer a los supremos intereses de nuestra patria, cualquier otra consideración.

 

Rafael López Dieguez, Presidente de AES y abogado

1.Mucho, muchísimo. Pero como se lo ha venido jugando los últimos 40 años. ¿cuales son las diferencias?. Decíamos lo mismos de Zapatero y antes de Felipe-Carrillo-Pasionaria.

 

Ahora la llamada “derecha liberal” o el “Centro derecha liberal” apela al gravísimo riesgo de que el PSOE gobierne con Podemos o con independentistas, pero si eso lleva ocurriendo décadas, antes se llamaban Partido Comunista, Carrillo o Pasionaria, Arzallus o Tarradellas, ahora se llaman IU, Pablo Iglesias, Garzon y Junqueras. Pero esto no ha sido patrimonio exclusivo del PSOE, sino también del PP, que ha gobernado con independentistas como Pujol o Arzallus y demás. No olvidemos que AP, con un discurso igual al actual de VOX, arrasó al grito de “viene Carrillo, con la “Condesa de las Checas” , alias la Pasioanria”, hoy el grito de VOX y PP es “que viene Pablo Iglesias”. Su victoria algunos pocos, como ahora, supimos que era una gran derrota para los Principios y Valores que estan inscritos en el AND de nuestra Patria, la historia se repite .

 

Las dos opciones a gobernar España, PSOE y PP, en sus diversas vertientes, ya sea el PSOE de Felipe Gonzalez, Zapatero y Sanchez, o el PP de Aznar, Rajoy y Casado, han sido y son conniventes con la destrucción de España. Quede claro que cuando me refiero a España no me refiero a una forma de organización administrativa delimitado por unas fronteras, sino que me refiero a una Patria, con una identidad, carisma e idiosincrasia propias, portadora de valores morales puestos al servicio del bien común.

 

Ahora ambos dos, PP, PSOE que han sido los promotores del problema, se presenta como una solución al mismo.

 

A esto se suma la presencia de VOX, un partido que en lo fundamental ( los principios morales irrenunciables) es rigurosamente igual que el PP de Casado y de Aznar, es mas, es lo que su líder Abascal reivindicaba para ellos, “Nosotros somos el PP de Aznar y Maria San Gil”. Pues bien Aznar, Maria San Gil, Mayor Oreja, Esperanza Aguirre y demas, siguen siendo militantes del PP. (http://www.libertaddigital.com/espana/2014-04-29/santiago-abascal-yo-si-agradezco-a-aznar-su-apoyo-en-los-momentos-dificiles-en-el-pais-vasco-1276517071/), por lo tanto ya no debería tener sentido el proyecto. Un proyecto, que por cierto, igual que es de la derecha mas radical y comparte mesa y mantel con Le Pen (https://voxespana.es/santiago-abascal-mantiene-un-encuentro-con-marine-le-pen), le pide a Albert Rivera su casi fusión (https://s3.eestatic.com/2019/03/01/actualidad/1423077715.pdf ). Esto no da credibilidad y menos si le sumas el tema de la financiación pro marxista irani ( https://www.elmundo.es/espana/2019/01/24/5c48b358fc6c83b5218b46aa.html) y demás perlas que hemos conocido, como el dinero recibido por la familia Abascal de los fondos B del PP( https://www.elboletin.com/nacional/76265/santiago-abascal-no-recuerda-quien-como.html) los chiringuitos de Esperanza Aguirre en su favor, las subvenciones recibidas del gobierno del PP a Denaes, las condenas de Abascal, siendo diputado autonómico del PP, y su equipo, al régimen franquista, para luego codearse, pedir y recibir la colaboración, incluso económica de los mismos, a los que por cierto luego desprecian…

 

2.Mal voy a poder recomendar el voto cuando al no verme representado en ninguna opción votare en blanco. El votar es un derecho, no una obligación, pero en cualquier caso votar en blanco es una opción como otra cualquiera. San Juan Pablo II en su libro póstumo “Memoria e Identidad” decía que la ética social católica “Esta lejos -conviene precisarlo- de “canonizar este sistema ( democrático/voto)”. Sacralizar el voto es propio de la partitocracia. Siempre he sostenido que el voto es la expresión de mi conciencia y como tal solo esta al servicio del proyecto que cumpla con rigor con los Principios Irenunciables referidos por Benedicto XVI. Ya he dicho públicamente y he dado mis razones de porque no puedo votar al PP ni a VOX (https://www.elcorreodemadrid.com/nacional/507741684/Rafael-LApez-DiAguez-le-da-un-repaso-a-VOX-por-su-deriva-homosexualista.html), y como no voy a votar al PSOE, ni Podemos ni Ciudadanos, no tengo a quien votar, y por eso lo haré en blanco.

 

El proyecto que a mi entender cumple con esos Principios es Alternativa Española, que por razón de las dificultades administrativas ( avales), impuestas por la ley electoral, no se presenta a estas elecciones generales, si a las europeas (la coalición ADÑ); es por ello que como he dicho al ser el voto la expresión de mi conciencia, algo que valoro mucho, esta, mi conciencia, no la pongo al servicio, ni la vendo en aras de un mal menor. El mal no admite graduaciones, es intrínsecamente perverso y por lo tanto no voy a colaborar. El voto a mi entender se convierte en una obligación moral cuando existe una opción que representa el bien posible, y en estas elecciones, salvo en algunas circunscripciones que se presenta un socio de nuestra coalición (FE JONS), no se da esa circunstancia.

 

Hago mias las palabras de San Pablo “ No te dejes vencer por el mal; antes bien vence al mal con el bien”, y las de San Juan Pablo II en relación al voto del catolico, “ no sigas en el mal a la mayoría”.

 

Eduardo Arroyo, Catedrático y colaborador de El Correo de Madrid

1.Creo que no se juega nada que no se venga jugando desde hace tiempo. En lo que a mi respecta todo se dirime en “la incógnita VOX”. No espero nada de los demás partidos que ya han dejado claro lo que son. Como ya he explicado en este mismo medio, el nacimiento del VOX actual es un tanto oscuro: de la noche a la mañana ciertas ideas de VOX reciben una cobertura y un tratamiento mediáticos que antes eran sistemáticamente ninguneados y relegados a la marginalidad.

Creo importante señalar que la corriente liberal de VOX conduce al partido a una disyuntiva que está por resolver. No es este el lugar para explayarse pero cabe decir que ciertas cuestiones como la ideología de género, el invierno demográfico o incluso el separatismo –nacido de la mentalidad cosmopolita, desnacionalizadora, en la que se ha educado a varias generaciones de españoles- están directamente relacionadas con el liberalismo y la globalización. Así las cosas, creer que se puede defender los valores de la Dios, la patria, la familia, etc, y al mismo tiempo pensar que esto se puede compatibilizar con el liberalismo económico es una falsedad terrible y letal, dado que el liberalismo económico, motor de la globalización económica, es el epifenómeno de una mentalidad apátrida, economicista, materialista e internacionalista. Esta contradicción es muy real y está muy presente en VOX. Por eso, en lo que a mi se refiere, criticar a “los progres” y ser liberal puede conferir respetabilidad política pero también es, en última instancia, no entender nada.

Finalmente, es indudable que VOX va a obtener un gran resultado gracias a los votos de aquellos que, lo sepan o no, no quieren la globalización ni sus consecuencias. Esta gente espera algo y VOX, después de las elecciones del domingo y de las municipales, tendrá necesariamente que optar por dos vías: la vía verdaderamente alternativa o la vía liberal, que conduce directamente a una refundación del PP o de un partido semejante. Así que en mi opinión, independientemente de quién gane las elecciones, para gente como yo, lo decisivo es el día después: es decir, saber lo que va a hacer VOX. Gane el PP o el PSOE, la pura realidad es que ni uno ni otro –con C’s pasa igual- van a cambiar las tendencias generales de los acontecimientos más que, quizás, en los tiempos: con el PSOE más deprisa, con el PP más lento… o al revés. Pero esto es secundario.

La cuestión es si el complejo mediático-ideológico y financiero del sistema va a tener enfrente un enemigo real o una tramoya, un dique seco al que conducir las esperanzas de la patria.

2.Con mi escepticismo solo cabe dar uno: que cada cual vote en conciencia. ¿Qué significa votar en conciencia? Pues que lo que voten sea porque sirva a unas ideas que son las mejores para nuestro país, no a unas siglas o a unas posibles componendas futuras, que finalmente son solo meras hipótesis. No hay que olvidar que ha sido precisamente el voto útil el que nos ha conducido a la actual situación. Si los electores pensaran así ya tendríamos mucho ganado. Otra cosa que les diría es que tengan muy presente la trayectoria de los candidatos. Por ejemplo, ¿qué hizo este o aquél partido cuando tuvo la oportunidad de cambiar las cosas? Solo el nivel de cinismo de los políticos puede pretender la credibilidad de la gente cuando no hicieron absolutamente nada mientras tenían capacidad de decisión en el poder.

Por último, les diría que una forma de votar en conciencia es, paradójicamente, no votar.

 

Jesús Muñoz, Presidente del TNS, colaborador de El Correo de Madrid y candidato de ADÑ a las elecciones europeas

1.Pese a la opinión generalizada de que "nos jugamos mucho en estas elecciones generales", yo no veo que nos juguemos ni más ni menos que en las anteriores ni que en las venideras. Y me baso en que si no cambias ni el juego, ni las reglas, ni el tablero  ni los jugadores, ni las fichas, el resultado no puede variar jamás en lo mollar, lo hará en lo anecdótico, en la cáscara, en lo que nos quieren presentar como novedoso, pero poco más.

Y lo mollar es que los enemigos de España, los internos y los externos llevan más de 40 años marcando los designios de nuestra nación milenaria y cumpliendo objetivos, uno tras otro, elección tras elección y gobierno tras gobierno.

Gane quien gane en estas elecciones, España pierde. Gane el bloque de centro derecha, el PP tricolor (PPazulito, PPnaranja o PPverde) o gane el bloque rojo-separatista, en España no se solucionará ni uno sólo de los problemas que ha generado este sistema corrupto, injusto y antiespañol que veneran y representan todos los partidos del régimen del 78 con opciones a tener representación parlamentaria y, por lo tanto, a formar gobierno.

Gane quien gane, España pierde, porque no se van a solucionar, incluso se pueden acrecentar, los males, ya endémicos, de nuestra patria tales como el separatismo, el paro, el aborto, la injusticia social, la degeneración de la educación y la cultura, la inmigración-invasión, la corrupción, la pérdida de la identidad, la ideología de género,...y no se van a solucionar porque los nuevos 350 diputados que salgan de las urnas, unos pertenecientes a los partidos que durante décadas han ido destrozando España, y otros "nuevos", marcas blancas de los de siempre, que cumplen su función de "Disidencia Controlada" para aparentar que cambian muchas cosas... para que finalmente todo continúe igual, ni tienen intención ni margen de maniobra para modificar nada, ya que quienes manejan sus hilos no les van a permitir, aunque quisieran hacerlo, cambios que supusieran alterar la hoja de ruta prevista para España.

Por lo tanto, ya que el sistema se garantiza con sus normas la eliminación de los comicios a partidos en realidad contrarios al régimen y dispuestos a modificar de verdad la situación (salvo FE de las JONS en alguna provincia, no hay ningún partido con intención de romper con la dinámica de suicidio colectivo que lleva España, que haya podido presentarse) en estas elecciones generales recomiendo, salvo en esas provincias donde se presenta FE de las JONS,  la abstención, o incluso el voto nulo, para mostrar el descontento con esta farsa electoral que nada va a solucionar.

2.Como decía antes, los partidos que concurren a estas elecciones ni quieren, ni, aunque quisieran, tienen margen de maniobra para cambiar nada de lo fundamental, ya que, por ejemplo, la Unión Europea ha robado, o a mejor decir le han entregado nuestros dirigentes, nuestra soberanía en materia política, social, económica y hasta moral, por lo que sí que se pueden cambiar realmente las cosas votando, por ejemplo,  en las elecciones europeas a formaciones patriotas y euroescépticas, y en España el próximo 26 de mayo vamos a tener la opción de hacerlo apoyando a la coalición ADÑ. Ese día si podemos hacer que España deje de perder.

 

Francisco Torres García, Catedrático de Historia, candidato por ADÑ a las elecciones europeas y colaborador de El Correo de Madrid

1.No quisiera contribuir a forzar eso que se llama el voto del miedo colocándome en el punto más extremo de la realidad. Yo diría que lo que realmente se decide, y por tanto es lo que se juega España, en primer término, es si Pedro Sánchez continuará siendo presidente del gobierno, ahora con el respaldo de las urnas, o no. En segundo término, cómo será el gobierno resultante de las urnas, fruto de cómo sea finalmente el reparto de votos y escaños, ya que no habrá mayorías absolutas y eso condicionará la acción futura de ese gobierno. Como no sabemos cómo serán esos pactos de gobierno, cuáles serán sus ejes, algo que debiera haberse explicado en la campaña, tampoco podemos calibrar el alcance real de las votaciones del domingo. Y de eso van a depender muchas cosas.

 

Por otra parte, tampoco es que las opciones reales, el gobierno del PP o del PSOE, en coalición con otras fuerzas plantee algo muy distinto a lo que hasta ahora hemos tenido. ¿Van a cancelar el Estado de las Autonomías? No. ¿Van a devolver competencias al Estado? No. ¿Van a plantear un programa de reespañolización de España, sobre todo en donde se están fabricando separatistas, que no es solo en Cataluña? No. Si gana el tándem Casado-Rivera o Rivera-Casado, ¿van a dejar de asumir el discurso moral y social de la izquierda? No.

 

Yo siempre digo que, desde el punto de vista de lo que yo defiendo, esto es como escoger entre muerte rápida o muerte lenta. Por lo tanto soy bastante pesimista.

 

 

2.No creo que yo pueda recomendar a nadie lo que deba hacer. Hay que respetar las razones, aunque sean equivocadas, que llevan a alguien a depositar un voto. Solo establecería una premisa que, voten o no, lo hagan en coherencia, en función de lo que piensan y no caigan ni en el “voto útil”, que se ha revelado como inútil, ni encadenados al “voto del miedo”.

Independientemente de que yo sea miembro de un partido político, que comparecerá en la coalición ADÑ en las próximas europeas, y que, por tanto, no recomendaría el voto a otro, le preciso.

Mi voto siempre ha sido en coherencia con mis ideas, no tengo ningún afán en votar (es un derecho, pero no un deber), y si ninguna candidatura defiende los principios que yo considero básicos –no me es suficiente que defiendan uno o dos, o medio defiendan alguno–, que son Dios, Patria y Justicia Social, me abstengo. Nunca he votado al “mal menor” y los argumentos desde que yo recuerdo a su favor siempre han sido los mismos: España está en una situación crítica.

Y sinceramente, en mi circunscripción, no concurre ningún partido que pueda cambiar mi conciencia, ni en función de las siglas, su programa o los candidatos a los que yo tendría que dar mi confianza. Así que me quedan tres opciones: hacer voto nulo (en alguna ocasión he introducido una papeleta artesanal), votar en blanco o abstenerme. Hace años creía en eso de la “abstención activa” pero en la práctica no tiene peso, casi es preferible hacer voto nulo con alguna reivindicación, el voto en blanco condiciona el tanto por ciento que permite obtener un escaño y en la práctica beneficia al partido que más votos saque y en estas elecciones, según anotan las encuestas, aunque sea por poco, será el PSOE, así que me abstendré.

 

 

Manuel Andrino, Jefe Nacional de la Falange y candidato de ADÑ a las europeas

1.España se juega exactamente lo mismo que lleva jugándose desde que se aprobó esa basura de Constitución del año 78. Su propia existencia. La traición de unos y la cobardía de los otros no han cambiado. Si acaso, que a su lado ahora tienen la extrema izquierda y la extrema derecha que no hacen sino legitimar este absurdo sistema que nos ha llevado a la ruina y al caos como nación, como pueblo y como sentimiento.
Algunos dicen que cuanto peor será mejor para extirpar y de una vez por todas los males endémicos que ni la Guerra de Liberación fue capaz de solucionar. Quizás porque a los falangistas no nos dejaron llevar hasta sus últimas consecuencias la revolución "pendiente" por la que miles de hombres dieron su vida bajo las banderas rojas y negras de La Falange.
Y yo digo que ... Quizás no es mala idea

2.Estoy harto del dichoso voto útil que nos ha dado palmaditas en la espalda de forma habitual, para luego llenar las urnas con su voto cobarde y miserable. En estas elecciones parece que a las opciones de "voto útil" se ha sumado una nueva sigla a la que llaman de extrema derecha. Una excusa más para los que de verdad nunca han creído en nosotros e incluso se han permitido el lujo de decirnos lo que teníamos o no que hacer y que decir.

Definitivamente, los verdaderos patriotas solo estaremos representados en las elecciones generales en unas pocas provincias por la organización falangista FE-JONS, como forma de tomar impulso de cara a las próximas elecciones al Parlamento Europeo del 26 de mayo, donde la coalición "ADÑ" ha presentado una lista unitaria formada por los que verdaderamente no creemos en este puñetero sistema partitocrático.

Norberto Pico, Jefe Nacional de FEJONS y candidato a las europeas por ADÑ

 

1.Para tratar de movilizar a su electorado, todos los candidatos, de todos los partidos y de todas las épocas, argumentan que las elecciones a las que se presentan son importantísimas. Casi definitivas.
Pero nunca lo son en realidad. La decadencia de España, su desintegración como nación y la fractura de su pueblo a través de múltiples erosiones -territoriales, sociales, económicas, morales- no tendrá en estas elecciones ni su desenlace definitivo ni su remedio. Podrá acelerarse o ralentizarse, una vez más. Pero el inicio de la sanación del enfermo seguirá pendiente.

2.La organización a la que represento, Falange Española de las JONS, concurre a estas elecciones generales por las provincias de Ávila, Castellón, Palencia y Valladolid. Más que el voto para nuestras candidaturas y la abstención allí donde no las hay, que también, pido el compromiso activo de quienes no se resignan ante la división territorial y social de España. División ente separatistas y separadores. Entre quienes defienden sus privilegios y quienes pierden sus derechos. Entre quienes miran la realidad sólo con el ojo derecho y los que lo hacen sólo con el izquierdo. Compromiso, en definitiva, con una España unida, justa y solidaria.

Martín Sáenz de Ynestrillas, candidato nº1 de ADÑ para las europeas y colaborador de El Correo de Madrid

1.Tenemos la costumbre de pensar que cada proceso electoral es el último, que tras él está el precipicio y que de lo que cada uno de nosotros hagamos, dependerá el futuro de la nación o su hundimiento definitivo. Es el discurso que usan tradicionalmente los dos grandes partidos de la fórmula bipartidaria, y que ahora se ha visto modificada ligeramente por la fórmula de bloques ideológicos, donde el único estira y afloja es quién detenta la hegemonía de cada uno de ellos, para convertirse en candidato a la presidencia de las dos minorías posibles.

El discurso del miedo, en todos los sentidos y por parte de todos los actores, que se adereza – esto no es nuevo – con los apoyos independentistas y sus grados de disparate y o felonía, ya sea la presunta moderación de los PNV y compañía o los más descaradamente delictivos del pancatalanismo indepe.

Lo cierto es que nada ha cambiado. A un tarado – en términos políticos, no me malinterpreten – de la derechita cobarde, como ha sido tildada, o del centro reformista, como les gustaba hacerse llamar en tiempos de Aznar, el hipercorrupto neocon y liberal Partido Popular y su Mariano Rajoy (por acotarlo a los últimos, pero podríamos retrotraernos a donde quisiéramos con idéntico resultado) le sigue otro tarado que durante 10 meses ha desgobernado por decreto, ha utilizado el Consejo de Mininstros como un Cortijo y ha escondido todo lo que ha podido, la podredumbre corrupta de su propio partido, de dimensiones muy parecidas a las que ostenta su oponente que, por lampiño, ha sido incapaz de parar el golpe de la moción de censura.

La realidad, sin embargo, nos devuelve un reflejo bien distinto del provocado por el miedo. La realidad es que no hay una opción mejor que otra en eso de jugarnos algo, porque, en ambos casos, las soluciones propuestas son malas para España, malas para la convivencia, malas para la protección de la vida, para la recuperación de la soberanía o para la integridad territorial, por poner solo unos pocos ejemplos. En ambas seguirá devastando nuestra sociedad ese nuevo diseño antropológico basado en las leyes de género y tratamiento desigual, las leyes de adoctrinamiento LGTBI, las leyes de deconstrucción virtual de la historia, las de persecución ideológica del disidente…

Que nadie se engañe. Si nos jugamos todo esto, que nos lo jugamos, no dependerá de quien gane las elecciones, sino de lo que los grandes perdedores, la sociedad en su conjunto, seamos capaces de impedir la próxima legislatura o desde otras instituciones como el Parlamento Europeo, donde se toman importantísimas decisiones, abandonadas por los grandes bloques en manos de sus desechos de tienta. Nos jugamos todo, pero es inevitable

2.Con este panorama, ¿cómo recomendar un voto? Jamás he creído en el voto útil, que sistemáticamente se ha revelado como más inútil que ningún otro. Y aunque el corazón me pide la abstención, soy consciente de que eso sólo facilita la tarea de aquellos a los que desprecias y se queda en una posición testimonial amorfa y sin valor ninguno.

Sí creo en el voto militante, sea o no útil o testimonial, porque es sincero y obedece a los parámetros que uno defiende. En este sentido nuestra candidatura ADÑ no ha presentado listas, así que no es posible ejercer ese voto militante excepto en las cuatro circunscripciones que alguno de sus componentes – como Falange Española – han presentado. En su defecto conviene explorar qué otras opciones social patriotas – como España2000 – puedan presentarse en cada circunscripción. Al menos tienen valor de inventario.

Pero la falta de esta opción militante nos devuelve otra vez ante el dilema de la abstención o de la elección de una candidatura prestada, afín, pseudo afín y, en última instancia, menos mala que las demás. La teoría del bien posible o del mal menor.

Personalmente no encuentro esa candidatura, pero entiendo perfectamente a muchos de nuestros simpatizantes optando por una ilusión óptica como VOX, en la que quieren ver lo que desde hace décadas no consiguen – probablemente por su corresponsabilidad endémica con el voto útil – en las que debieron ser sus propias formaciones políticas. Ahora se ven atraídos por trompetas y timbales.

Muy bien, pues sea si eso les convence del mal menor y, sobre todo, si acelera su desilusión y su vuelta a casa tras el más que probable fiasco de encontrar neoliberalismo conservador donde buscaban patriotismo socialcristiano.

Solo les diría una cosa a todos esos votantes: están prestando el voto. Están adaptándose a una formación, una ideología y unos contenidos que, mayoritariamente, no son los suyos. Lo hacen porque, dicen, no tienen otra opción.

Pero entonces que no olviden que habrá decenas de ayuntamientos y comunidades autónomas que en los siguientes comicios sí estarán presentes en sus localidades. Y sobre todo que no olviden que hay una única candidatura europea de unidad que, de verdad, sí es la suya, sí les representa, no es prestada y les dará la satisfacción de tener a sus propios eurodiputados. Se llama ADÑ y se puede. A nada que apliquen la misma pasión y vehemencia que han dedicado a la formación prestada. Allí no habrá excusas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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