Ciertamente en el hogar se presentan infinidad de problemas familiares, ya sea por conflictos de pareja o de comunicación con los hijos, los cuales si no son controlados y atendidos a tiempo pueden desencadenar diversidad de situaciones lamentables que afectan en gran medida a cada uno de los miembros de la familia. De ahí la importancia de contar con una buena terapia psicológica o un proceso de mediación familiar, los cuales permitan facilitar las vías de entendimiento entre todos los participantes.

Sin duda, contar con la ayuda de un profesional de la psicología o un experto en mediación puede mejorar en gran medida el ambiente familiar y contrarrestar los desencuentros para crear mayor armonía en la vivienda y evitar crisis familiares que pueden terminar hasta en un divorcio o otros tipos de problemas más graves.  

¿En qué consiste la terapia familiar?

Indistintamente de los problemas familiares que han creado la necesidad de una terapia, la figura de un profesional como la Psicóloga laura Medina es primordial para alcanzar una solución pacífica y que resulte beneficiosa para todos los miembros de la familia. Este mediador es el encargado de buscar acuerdos de forma colaborativa entre cada una de las personas involucradas en el conflicto, el cual actuará de forma neutral e imparcial.

El psicólogo permitirá crear un espacio seguro y de confianza entre cada uno de los integrantes de la familia para que se puedan comunicar con igualdad de oportunidades y cuidando en todo momento la confidencialidad.

Este experto escucha a cada una de las partes para ayudarlos a resolver situaciones dolorosas y solucionar conflictos, mediante el logro de acuerdos por una vía pacífica que permita restablecer la confianza y que haya una mayor compresión de los sentimientos de cada una de las personas. El factor principal que debe predominar en un proceso de terapia psicológica es la voluntariedad.

¿Cuándo acudir a una terapia familiar?

Las causas para buscar ayuda psicológica en el ámbito familiar pueden ser muchas, y cuando se trata de un proceso de mediación, un psicólogo puede ser de gran ayuda para facilitar las resoluciones positivas durante un período de divorcio cuando se requiere lograr acuerdos sobre los hijos, sobre todo para el domicilio habitual, las pensiones alimenticias y las visitas.

Asimismo, hay otros factores que pueden requerir la intervención de un terapeuta en la familia, como cuando la relación entre los padres y los hijos se resiente, así como los problemas educativos en los niños por mala conducta, agresividad y malas calificaciones.

También es importante la terapia psicológica para ayudar a los hijos durante un proceso de divorcio, cuando existe una mala relación entre la familia después de una separación, resolver conflictos entre hermanos, así como para solucionar problemas de adicción de alguno de los miembros. 

¿Cómo se cumple un proceso de mediación familiar?

Afortunadamente en la actualidad hay institutos dedicados exclusivamente a la mediación familiar, los cuales son regulados por el Colegio de psicólogos para que haya una supervisión constante de cada uno de los procesos relacionados con la solución de discrepancias familiares.

Mientras tanto, durante un proceso de este tipo se hace una primera toma de contacto para que el experto pueda ofrecerles respuestas a todas las dudas que surgen entre los involucrados y determinar si aún la mediación es posible. En este sentido las primeras sesiones se pueden realizar por separado si así lo requieren las personas, para ir buscando los mecanismos de proximidad y diálogo entre las partes.

De esta manera en el momento que se inicia el proceso de mediación estas instituciones se encargan de realizar una sesión inicial y un acta de constitución para la lectura, aprobación y firma del acuerdo final.

Ventajas de la mediación familiar

Definitivamente el proceso de mediación familiar es indispensable para evitar situaciones desagradables y discrepancias familiares que pueden terminar ocasionando conflictos más graves. Por eso esta vía de entendimiento crea un ambiente más seguro y libre de interferencias que puedan retrasar el avance de los acuerdos entre los implicados.

Esta mediación permite un proceso equilibrado y una comunicación más cercana y personal entre los participantes, lo cual favorece la seguridad y confianza de cada una de las partes. Asimismo, esta alternativa puede resultar más ágil y económica que cualquier otro mecanismo de ayuda cuando se presentan estos conflictos familiares.

Finalmente estas sesiones permiten que las personas logren acuerdos que se adaptan de mejor manera a sus necesidades y requerimientos, lo cual favorece el bienestar emocional de todo el grupo familiar.

Es cierto que la mediación familiar y la psicoterapia pueden ser vistos como procedimientos que se cumplen de manera distinta, ambos mecanismos son alternativas que promueven la comunicación y el entendimiento entre todos las personas afectadas por un conflicto de familia.

Sin duda, un mediador siempre será un excelente aliado para solucionar los problemas familiares, ya que conocen las técnicas para lograr la flexibilidad en cada uno de los participantes en el conflicto, y en consecuencia conseguir soluciones efectivas que los beneficie a todos.