Don Arturo Aliaga, muy conocido en su casa a la hora de comer, quiere ser Dios, digo Biel, el Virrey de Aragón con la PSOE durante 12 largos años…, seguidos de otros 8 con el PP, sin solución de continuidad, que Biel es un político de amplias tragaderas, lo mismo que Aliaga.

Solo veo tres diferencias:

  • No es tartaja, pero eso se puede aprender. Igual que hay logopedas, y el de Biel hay que reconocer que hizo milagros, también habrá profesionales que puedan hacer lo contrario…
  • No tiene un rancho en un pueblo de Teruel, cuyo nombre omito, para evitar posibles secuestros, y que luego me echen la culpa a mí, pero si tiene en un pueblo de Zaragoza, próximo a la capital, su casa solariega, y solo es cuestión de ampliarla, y comprar medio pueblo.
  • No está tan gordo, o de buen año como Biel, pero de la misma forma que Biel está adelgazando, o al menos eso dicen, estoy seguro de que Aliaga, entre almuerzo y almuerzo, canapé tras canapé, regado con buen vino de Borja o Cariñena, puede alcanzar un gran peso en poco tiempo.

  

Al fin y al cabo, le quedan cuatro años, o lo que dure la legislatura, para “cerrar” el PAR, camino de la insignificancia política. ¡Más o menos los que le deben de quedar para poder jubilarse, y descojonarse de todos nosotros!

El PAR, o más bien sus dirigentes –bueno, en realidad “beneficiados”- nos engaña, una vez más, pero parece que a sus votantes no les importa, o les da exactamente lo mismo.

Y es una pena ver como el único partido realmente aragonesista, sin estridencias ideológicas izquierdistas, se va al garete, a manos de un grupo de desaprensivos, que solo piensan en su propio beneficio…

Desde la llegada al poder de José María Mur, el partido ha ido cuesta abajo, y sin frenos.

Posteriormente llegó Biel, que no hizo sino empeorar la situación.

Y ahora tenemos a Aliaga, a quien podríamos llamar “el enterrador”, pues es obvio que va a hundir al PAR en la miseria.

Si uno quiere votar a la PSOE, está en su derecho a hacerlo, aunque para ello tenga que taparse previamente la nariz, igual que hacía yo cuándo votaba al PP, dicho sea de paso, y con ánimo de molestar.

Ahora bien, ¿qué sentido tiene votar al PAR cuándo sabes que tu voto va a ir a apoyar a la izquierda…?

¿No es preferible votar directamente a la PSOE, a IU, a Chunta Aragonesista o a Unidas Podemos…?

Así se evitan intermediarios.

Que ya sabemos que los intermediarios solo sirven para encarecer los productos, y en este caso concreto y determinado, para enchufarse ellos, sus familiares y correligionarios, y repartir subvenciones a los amiguetes.

Como diría Unamuno, ¡qué país, qué paisaje y qué paisanaje!

Son para echarles de comer aparte, en la seguridad, como decía mi madre de los cerdos, de que “lo aprovechan todo”.