La reciente filtración de un vídeo en el que, Javier Ortega, Secretario General de VOX, ensalza la figura de José Antonio Primo de Rivera, ha desatado una serie de comentarios y artículos que atacan su persona tildándole de esto y aquello alegando discrepancias de su pasado con algunas declaraciones recientes mal interpretadas. Fuego amigo se denomina a este tipo de basura que uno puede leer por ahí en algún que otro medio y redes sociales.

 

Desconozco quien ha sido el Judas traidor que ha filtrado dicho video y desde luego no hago ni caso al indigente intelectual seudoperiodista - su nombre no merece ni la pena mencionarlo - que lo ha publicado en medios y redes sociales en su minuto de gloria.

 

Estas líneas van dirigidas a quienes atacan a Javier Ortega pidiendo, incluso, su dimisión para ponerles en antecedentes de hechos que tal vez desconozcan.

 

A ver, practicantes del fuego amigo : cuando no se sabe dónde andaban Vds , ya hace muchos años que Javier Ortega ejercía de apoderado electoral en aldeas de las provincias vascongadas donde nadie se atrevía a ir por razones obvias, Javier ha izado la bandera de España en Montjuich cuando todos miraban para atrás, Javier ha izado la bandera de España en lo alto del Monte Gorbea perseguido por etarras monte a través, Javier ha buceado en la bahía de Algeciras y entre patrulleras gibraltareñas reflotó, en una operación de cine, los obstáculos submarinos que allí habían colocado los ingleses para evitar la pesca de nuestros pescadores. Y ¡ Sí ! a ver si se enteran : Javier Ortega nadó en solitario durante una hora desde la playa de Algeciras , se infiltró en Gibraltar - a pesar de existir una orden de búsqueda y captura de la justicia británica - y en cooperación con otros valientes colocó una inmensa bandera española en Gibraltar para luego replegarse de nuevo a nado y otra vez en solitario. En una vida anterior fui y ejercí como buceador de combate en la Armada, durante cuatro años, y sé bien la soledad que se siente en la mar y el desamparo en el que uno se encuentra en esas circunstancias. Sólo hombres decididos y valientes son capaces de hacer una cosa así y sólo si se hace imbuido del amor a España que siempre le caracterizó y que hoy sigue demostrando día a día recorriendo la geografía nacional de cabo a rabo con el nombre de nuestra Patria en los labios. Todo esto en las Fuerzas Armadas lo conocemos : no como valor que se le supone sino valor acreditado.

 

Leer a chiquilicuatres del tres al cuarto intentar desacreditarle me enerva en demasía. Hoy España está necesitada de hombres como Javier Ortega y lo único que nos faltaba es el fuego amigo de Judas traidores y escribanos baratos sentados detrás de un sillón.

 

Yo apenas sé de política. Nunca fue esta mi tarea pero si sé lo suficiente de táctica militar – transpolable a la política si interpretamos a Clausewitz – que atacar una posición exige, sí, fijarla frontalmente pero al mismo tiempo maniobrar por los flancos y retaguardia al tiempo que se actúa sobre los puestos de mando del enemigo y sus reservas. También es la aplicación a la política de la estrategia de aproximación indirecta que preconizaba Liddell Hart. El asaltar o defender una posición sólo de forma frontal no es más que la muestra de una inteligencia pobre y que en la política se hace aún más visible. Quizás alguno encuentre críptico mi argumento pero para mí no necesita mayor explicación. Conozco de sobra a Javier Ortega para sentirme dolido por alguna de las cosas que he oído y leído en estos días sobre él y que no se merece un hombre valiente y comprometido como pocos con la unidad de España.

Y termino recordando aquello de que “los muertos que vos matáis gozan de buena salud” y que dure por muchos años por el bien de la España por la que muchos luchamos.