Ayer vi por televisión la correcta y contundente intervención de don Santiago Abascal en el Congreso de los Diputados, y el desprecio del aspirante a Presidente, no dando contestación alguna…

Ese desprecio de Pedro Soros Sánchez, como yo le llamo, y le seguiré llamando en tanto en cuánto no aclare su reunión con Soros en La Moncloa, nada más llegar al poder, para recibir “instrucciones” –por no decir órdenes-, supone una bofetada en plena cara a los 2.677.139 votos válidos a VOX en las elecciones generales de 2019, más los cerca de trescientos mil votos declarados nulos por diversos motivos, entre ellos la inquina de una buena parte de los miembros de las mesas, interventores de otros partidos, etc.

Somos tres millones los españoles de los que este tipejo – permítanme la expresión, que le viene como anillo al dedo-, no quiere ser presidente, y que nos desprecia, como si fuéramos españoles de segunda…

A él lo que le gusta es aliarse con Unidas Podemos, y lo peor de cada casa (eso suponiendo que Podemos no sea también lo peor de su casa): separatistas, feministas, ecologistas, etc., en fin, las diversas formas en las que se presenta el comunismo hoy en día, ante la total debacle de su ideología política, con menos crédito que un mendigo en la puerta de un banco.

Este pobre hombre, que solo piensa en sí mismo, en su ego, y en la posibilidad de seguir acudiendo a bodas y eventos familiares con el Falcón del Ministerio de Defensa, y enchufar a gente en el gobierno y las administraciones públicas, como si no tuviéramos ya bastantes parásitos sociales que mantener, no tiene empacho alguno en coaligarse con los enemigos de España, para acceder al gobierno de España…

¿Alguien puede entender semejante contradicción en los términos?

¿Cómo es posible que la ciudadanía –en realidad, la plebe-, siga tan tranquila de vacaciones, o pasando de todo, cuándo el país se va a ir a la mierda, de la mano de Unidas Podemos y la PSOE, ese partido con “vocación” de hundir España…?

¿No recuerdan ustedes cómo nos dejó el inútil de Zapatero? Pues cuatro años con Pedro Soros Sánchez en el poder, haría que a España no la reconociera ni la madre que la parió, parodiando a Alfonso Guerra.

En fin, señores, sigan disfrutando de sus vacaciones…, mientras puedan. ¡Y que les aproveche!

Otros seguiremos en pie, luchando con nuestras escasas fuerzas contra estos molinos de viento, con el optimismo de la voluntad, y el pesimismo de la inteligencia…

En conclusión: un individuo que desprecia a más de tres millones de españoles, y a sus legítimos representantes, no merece ser Presidente de España.