Dicen que una buena parte de los hombres maltratados, perseguidos policial, fiscal y judicialmente, votan a VOX.

Es lógico.

VOX es el único partido que les apoya realmente, y solo había que ver hoy al secretario general de VOX diciéndole las verdades del barquero al melifluo alcalde de la Villa y Corte… (y futura sede de la Presidencia de la Tercera República).

He conocido a muchas personas “refugiadas” en el alcohol, en el tabaco, y hasta en las drogas, cómo consecuencia de la persecución judicial a la que han sido sometidos por sus ex mujeres, hasta la extenuación, pero el caso de don Antonio David es realmente paradigmático, y debería ser homenajeado por todos esos colectivos que trabajan en pro de algo tan simple –y tan constitucional-, como la igualdad, que predica el artículo 14 de la Constitución.

Por supuesto que don Antonio David no es un santo –yo tampoco-, y que tuvo una metedura de pata en la Guardia Civil, que pagó con la mayor dureza posible.

Pero eso no le inhabilita o incapacita para ser una buena persona, y un gran padre.

Desconozco como será Rociito, aunque a estas alturas de la vida tal vez debería llamarse Rocío, a secas, pero desde luego, no parece una madre ejemplar, con varios años sin relación con sus hijos, etc.

Dicen que en el matrimonio, o en las relaciones de pareja, se pasa del amor al odio…, y en el mejor de los casos se alcanza, pasados unos años, una fase intermedia, que podríamos llamar de indiferencia, pero en este caso parece ser que seguimos en la etapa del odio, pero no europeo, civilizado, etc., sino africano.

 Según me cuenta mi mujer, el hombre que aparece en un conocido programa de televisión, es una persona machacada, destrozada, que ha tenido que afrontar decenas de denuncias, posiblemente centenares, y que de todas ellas ha salido absuelto.

Mientras sigamos teniendo un sistema penal en el que cualquier mujer pueda “crucificar” a denuncias a un hombre, sin que demostrada su inconsistencia o falsedad, no vuelvan contra ella, como un boomerang…, los hombres en España no tenemos nada que hacer.

Como decía un prestigioso juez de Sevilla, aunque luego lo desmintió, la mejor solución sería irse de “profesionales”.

Y la segunda cambiarse de acera, aunque no lo aconsejo, pues las riñas de homosexuales son tan duras –o más- que los enfrentamientos entre una mujer y un hombre.

En fin, reitero mi reconocimiento, afecto y aprecio a don Antonio David, que siempre me ha parecido una persona honrada y decente.

No sé a quién votará, pero visto lo visto, yo le aconsejaría que votase a VOX, pues es el único partido que tiene las ideas claras sobre esta cuestión, apartándose de lo “políticamente correcto”…