El 14 de Abril de 1931, hace 88 años, cayó la monarquía milenaria y se proclamó la II República. El 22 de noviembre de 1975, hace 44 años, juró como Rey de España Don Juan Carlos I, tras el fallecimiento dos días antes del Generalísimo Franco. Obvia decir que la restauración o reinstauración de la monarquía fue una decisión cuasi personal de Francisco Franco Bahamonde. Tengo los suficientes años para ser consciente que de haber querido el Generalísimo ser sucedido por una república nacional sindicalista o que la cabeza de la monarquía restaurada hubiera sido asumida por otra persona, diferente a la que él consideraba la dinastía legitima, así hubiera sido. Son muchas las tergiversaciones que a toro pasado se hacen al respecto pero sólo hay una verdad : Don Juan Carlos I fue Rey de España porque así lo dispuso el Caudillo. Y punto.

Si hay alguien que tiene claro esto es la izquierda española y, hoy, cuando conmemoran lo acaecido aquel pasado 14 de abril no esconden su fobia a la monarquía como tal por considerarla heredera del sistema “franquista”.

Mas no es esta la única razón : hay otra poderosa y es que no hay duda de que la Corona es ante todo la garantía de la unidad de España y por tanto un serio obstáculo a los planes de los partidos independentistas, y por ende de los del Sr. Sanchez, su PSOE y sus aliados comunistas, quienes llegado el caso no pondrán ningún inconveniente en la desvertebración de la Nación para acceder y mantener el poder a toda costa.

Más volvamos al inicio de estas líneas.

¿Porqué tomó Franco la decisión de restaurar la monarquía cuando era consciente de que en aquellos días los partidarios de esta cabían en un autobús?

Responder a esta pregunta requiere conocer bien quién era Franco y cuales fueron sus inquietudes principales respecto al futuro de España tras su fallecimiento.

A lo largo de todo su mandato político Franco tuvo siempre como norte y preocupación el mantenimiento de la unidad nacional, además de otros objetivos como el del bienestar de los españoles y su furibunda aversión al comunismo, mas si yo tuviera que decidirme por cual de estos tres fue el prioritario para él diría sin lugar a ambages que el de la unidad de España. Buena prueba de ello la encontramos escrita en su testamento.

Franco escogió la monarquía porque, además de por otras razones, consideró que era la mejor garantía para el mantenimiento de la unidad nacional, que, él, con su sabio entender, intuía, más tarde o temprano, podría verse comprometida.

A la vista de la situación presente queda claro que el Generalísimo no se equivocó: de una parte la unidad de España se encuentra amenazada hoy por la virulencia de los movimientos independentistas en Cataluña y en las Vascongadas, en posible connivencia con un PSOE vencedor en las próximas elecciones, y de otra la unidad nacional se mantiene por el valladar que supone la Corona.

En mi opinión el Caudillo acertó. Curiosamente la distancia y desvinculación con las que desde hace mucho tiempo se sitúa la Corona respecto a lo que significó para España la figura de Franco - de esto tenemos lamentablemente sobradas pruebas en esta FNNF - no son óbice para que aquella esté cumpliendo el objetivo por el que fue restaurada en España. Quizás SM el Rey Felipe VI no sea consciente de ello pero simplemente está actuando conforme a lo que Franco esperaba de la Corona respecto a la unidad de España. Paradojas de la vida. Lo vimos cuando el famoso discurso de SM el día 3 de octubre de 2017.

Cierto es que los que constituimos la FNFF no entendemos el silencio de la Corona cuando desde el Gobierno socialista se pretende humillar la figura de quien fuera su mentor exhumando sus restos del Valle de los Caídos, y allí enterrado por disposición expresa de Don JC I, pero, sujetos a la convicción de que por encima de cualquier opinión propia al respecto está el bien superior de la defensa de la unidad nacional, aceptamos ese silencio en la esperanza de que esa actitud se está ciñendo al viejo adagio militar que nos dice que el mando tiene razones que la tropa desconoce. Al menos no le vemos otra significación a esta actitud pues pensar que este silencio podrá atraer las simpatías de la izquierda radical española y sus colegas separatistas es de una inocencia e infantilidad suprema. Sus leales son los que son y no otros.

El Generalísimo podía haber dispuesto para su sucesión un régimen republicano sin ningún problema - este sistema rige en Francia, Alemania o Italia perfectamente y España podía haber seguido el mismo rumbo superadas las causas del fracaso de la II República - más sin embargo prefirió la monarquía tradicional. Ya he dicho que creo que no se equivocó.

Hoy 14 de Abril la izquierda conmemora con nostalgia el advenimiento de la II República en 1931. Un sistema que fracasó no por la esencia en sí de la propia República sino por los que la hicieron imposible, pero hoy en España existe una monarquía porque así el Generalísimo Franco así lo dispuso.

¿O no fue así ?