Charo Corrales ha entrado por méritos propios a formar parte del Parnaso subvencionado de artistas que, incapaces de conseguir que alguien pague sus obras, buscan la forma de recibir una subvención poniendo sus capacidades artísticas al servicio de la ideología dominante utilizando temas católicos como inspiración. Supongo que no la conocerán, porque como todo este tipo de artistas, hasta hace unos días sólo un selecto, y muy reducido grupo, sabía de su existencia. Déjenme presentársela. Charo Corrales se define a sí misma como artista multimedia de vanguardia. Lo mismo dibuja, que participa en espectáculos en los que combina elementos como la música, la danza, el teatro y las artes plásticas. ¿Qué quieren un vídeo? Sin problema. Charo Corrales también se lo hace. ¿Fotografía? También. Vale para todo. Seguro que lo mismo plancha un huevo, que fríe una camisa.

La Diputación de Córdoba ha promocionado la exposición “Maculadas sin Remedio”, presentándola como “una reivindicación de la feminidad más profunda”, que pretende cuestionar “el rol impuesto a la mujer desde el principio de los tiempos hasta la actualidad”. El objetivo final de “Maculadas sin Remedio”, es “continuar planteando, destacando, visibilizando y trabajando sobre la feminidad escondida. Buscar la mácula de que las mujeres formamos parte, realzar nuestra naturaleza, trabajar para denunciar que no somos ciudadanas de segunda”. En fin, la misma bazofia gramatical cuyo significado no serían capaces de explicar que ni los mismos organizadores. Que levante la mano quien sepa que es eso de la “mácula de que las mujeres formamos parte”. Quizá por ello habrán llamado a las artistas que exponen, para que lo expliquen.

Obviamente, creo que no haría falta decirlo, interviene la Delegación de Igualdad y, por tanto, ya se pueden imaginar cómo entienden la igualdad todos estos personajes: el elenco de artistas que han aportado sus obras son sólo mujeres. Más igualdad, imposible.

Pero volvamos a la artista Charo Corrales. Antes de seguir quiero dejar claro que no estoy insultando a Charo si digo de ella que es una hipócrita, porque finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión que no tiene. Dice esta impresentable que “no entiende” la polémica suscitada por su obra titulada “Con flores a María” porque se trata de un autorretrato. ¿No lo entiendes de verdad, alma cándida? O sea, que para tu creación te has basado en la Inmaculada de Murillo para representar a alguien que dices que eres tú acariciándose el pubis acompañada por querubines, ¿y pretendes hacernos creer que no entiendes que alguien se moleste ni querías ofender a nadie? ¡No te lo crees ni tú!

Charo, de todas formas, tiene mucha suerte. Porque si en vez de inspirarse en un tema católico lo hubiera hecho en uno musulmán, en lugar de rajar el lienzo, las consecuencias podrían haber sido otras. Voy a recordar a Charo Corrales y a la pléyade de personas que sin duda le han hecho llegar su apoyo, dos hechos reales para entender mejor el asunto. En 2005, el periódico danés Jyllands-Posten publicó caricaturas sobre Mahoma y, por no extenderme, voy a resumir sólo unas cuantas reacciones que siguieron a la publicación: 10 naciones musulmanas y el representante de Palestina en Dinamarca protestaron y pidieron una audiencia conjunta con el primer ministro Anders Fogh Rasmussen, para pedir explicaciones sobre los dibujos;  en el mundo árabe, hubo numerosas manifestaciones y llamamientos al boicot comercial a Noruega y Dinamarca; el Ministerio de Exteriores noruego mandó evacuar al personal voluntario en la Franja de Gaza advirtiendo a sus ciudadanos de que no viajasen a los Territorios Palestinos; y días más tarde, los embajadores daneses en Siria, Indonesia, e Irán, abandonaron esos países por la falta de seguridad. El otro acontecimiento tuvo lugar no hace mucho, en 2015. La revista francesa Charlie Hebdosufrió un ataque por publicar unas caricaturas sobre Mahoma en el que asesinaron a 10 de sus trabajadores.

Lo digo por si te ayuda a entender algo, Charo.

P.D. Y no tienes mi apoyo. ¡Yo no soy Charo Corrales!