El pasado día 30 de junio, Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional, fue entrevistado por El Confidencial. En el texto difundido se pueden leer afirmaciones verdaderamente alucinantes. Un buen ejemplo es la respuesta del profesor universitario con la que señala que el Tribunal Constitucional dio un golpe de Estado en Cataluña, aunque se pueden encontrar otras indicaciones llamativas como la relativa al hecho de que “Puigdemont y Comín están fuera de España ejerciendo derechos fundamentales”.

 

Para comprender las divagaciones catalanistas de Javier Pérez Royo hay que estudiar su pasado. Él es comunista desde su juventud, en la que conoció a los que posteriormente serían líderes del PSOE a nivel nacional y andaluz, lo que le permitió obtener buenos accesos a diversos medios de comunicación y a eventos en los que comenzó a difundir sus ideas sin pasar hambre. Posteriormente, estuvo a punto de acceder a las listas de Podemos, pero cambió de opinión, probablemente porque suponía una traición al PSOE, partido político que le había dado todo lo que se le podía dar en Andalucía durante una época en la que la corrupción de su Gobierno autonómico se llegó a consolidar y que le llegaría a avisar de las posibles consecuencias de apoyar descaradamente al partido político de Pablo Iglesias.

 

La mencionada entrevista a Javier Pérez Royo no incluye grandes novedades sobre su pensamiento, aunque si que le aportan mayor difusión fuera de los clásicos medios de extrema izquierda que le solicitan análisis, que al final terminan siendo realizados por el catedrático desde una perspectiva puramente ideológica sin atender principalmente a los aspectos técnico-jurídicos, pues él critica el Estado porque no se adapta a sus preferencias políticas, que, aparentemente, se aproximan más a un sistema que debería haber nacido de otra guerra civil española que hubiera sido ganada por el bando republicano.

 

En un artículo titulado “El Estatuto de Catalunya”, publicado en eldiario.es el día 2 de octubre de 2017, Javier Pérez Royo indica que “el derecho a la autonomía “reconocido” en la Constitución, no creado por la Constitución, exige que el punto de partida del mismo, el Estatuto de Autonomía, sea el resultado de un pacto entre el Parlamento de la “nacionalidad” y las Cortes Generales y de la ratificación en referéndum de dicho pacto por los destinatarios del mismo, esto es, por los ciudadanos de la nacionalidad afectada”. Según el catedrático, el pacto referente a Cataluña fue desautorizado por la Sentencia del Tribunal Constitucional 31/2010, que, por declarar la inconstitucionalidad de diversos preceptos del Estatuto de Cataluña que fueron ratificados por los ciudadanos catalanes, “formalmente fue una sentencia, pero materialmente fue un golpe de Estado”.