Hermann Tertsch, perfecto conocedor del Foro de Sao Paulo y las relaciones de la extrema izquierda con las dictaduras y los grupos terroristas está en el punto de mira de los podemitas que a las primeras de cambio se han querellado contra él.

Podemos e Izquierda Unida (IU), según indica el País, han interpuesto este viernes ante el Tribunal Supremo una querella contra el eurodiputado de Vox Hermann Tertsch por dos mensajes que publicó en Twitter el 2 de enero y este miércoles y cuyo contenido consideran que es una arenga a las Fuerzas Armadas “a violentar el orden constitucional vigente” e impedir la formación del Ejecutivo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos. La querella considera que Tertsch ha podido cometer con ellos un delito de provocación para la rebelión armada, otro de amenazas al Gobierno de la nación y un tercero de odio “al promover de forma directa hostilidad y violencia por razón de ideología”.

 

 

“En estos días parece que todos los cómplices de Zapatero desde el etarra Otegi a los comunistas Iglesias y Garzón se esfuerzan por hacer inevitable la aplicación del Artículo 8 [de la Constitución] para que las Fuerzas Armadas interrumpan un obvio proceso golpista de voladura de España como nación”, publicó el eurodiputado de extrema derecha el 2 de enero. Tertsch, que cuenta con más de 157.000 seguidores en la red social, consiguió 697 retuits y más de 1.000 me gusta con ese mensaje, según se detalla en la querella, a cuyo contenido ha tenido acceso EL PAÍS. El texto elaborado por los abogados de Podemos e IU destaca que el tuit fue publicado solo 48 antes de que se iniciase el debate de investidura que terminó con el nombramiento el 7 de enero de Sánchez como presidente de un Gobierno del que forman parte Pablo Iglesias y Alberto Garzón, líderes de Podemos e IU.

La querella resalta que Tertsch “viene participando de forma notoria y ostensible en la generación de un clima de confrontación contra el legítimo Gobierno democráticamente elegido” y recuerda que su cuenta en Twitter ha sido cancelada en alguna ocasión por los exabruptos que desde la misma realiza. Además, recuerda que sobre él ya “han recaído diversas sentencias judiciales en las que se le condena por intromisión ilegítima en los derechos de terceras personas”. Entre ellas, una por vulnerar el derecho del honor del padre de Iglesias, al que relacionó con la muerte de un policía en 1973.