Pablo Iglesias va mostrando cada ve más su verdadero rostro y esta tarde ha anunciado la persecución a muerte contra todo lo que represente el franquismo y ha marcado una hoja de ruta siniestra. Esperemos que haya resistencia y no se permitan semejantes atropellos.

El líder bolivariano estuvo esta tarde, según informa el Español, en el viejo teatro cooperativa de Lavapiés y habló sobre "memoria, dignidad, democracia y fin de la impunidad".

Anunció que el 31 de octubre será el Día de las Víctimas del franquismo; el 8 de mayo, el de la Memoria del exilio", apuntó. Además, anticipó que el Gobierno implantará "un programa de exhumaciones para los que aún siguen en fosas comunes" y mostró su deseo de que "al menos en algunas de ellas haya miembros del Gobierno".
 

Aunque las competencias sobre este campo se las ha quedado la Vicepresidencia primera de la socialista Carmen Calvo y el protocolo firmado entre ambos partidos prohíbe meterse en las competencias de otras carteras, Iglesias continuó anunciando medidas: "Prohibiremos toda simbología franquista y la exaltación o apología del franquismo; haremos todo lo posible y buscaremos la manera de que torturadores como Antonio González Pacheco, alias Billy el niño, pierdan todas sus medallas y complementos económicos".

Y finalmente anunció que la coalición de izquierdas recuperará para el patrimonio nacional lo antes posible el Pazo de Meirás", residencia veraniega de Franco y hoy en manos de sus herederos, en una operación general contra lo que ellos creen que son bienes expoliados por el régimen.