La PSOE está acelerando su proceso de demolición de España tomando siempre medidas en esa dirección. No suscitan grandes titulares ni nada que no se esperase, pero poco a poco día, actúan contra los intereses generales de España, resquebrajando los principios del estado de derecho.

Ya esta aquí, tal y como anunciamos recientemente el ejecutivo de Sánchez abrirá una negociación en el Congreso para rebajar las penas por sedición. Inmediatamente la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo ha tenido que aclarar esta misma mañana que la reforma del Código Penal que se plantea el PSOE en esta legislatura "no forma parte, en absoluto" de la mesa de diálogo con Cataluña, pactada por el presidente del Ejecutivo con ERC para lograr la abstención de los republicanos en la investidura.

 

Sin embargo por estas casualidades de la vida el Ejecutivo quiere impulsar una reforma que incluya la revisión de los delitos de sedición y rebelión, y en la que prevé una rebaja de las penas por las que cumplen condena los líderes independentistas catalanes. Pero quédense tranquilos que no tiene nada que ver con la mesa de negociación ni con el apoyo de ERC, ha coincidido simplemente.

Por otra parte también se abordará el consentimiento en las relaciones sexuales y nuevos delitos medioambientales. Calvo ha explicado que se trata de una reforma que no reviste tanto urgencia  "como necesidad". "Hay tipos penales de nuestro país que no están a la altura del derecho comparado en Europa", ha explicado. "Nosotros como partido político siempre hemos tenido en nuestra acción de Gobierno y dentro de los proyectos de reforma legislativa que haremos la modificación del Código Penal, simplemente porque pensamos que hay que acompasar comportamientos democráticos, asumidos en la vida cotidiana de España, a tipos penales que en alguna sentencia europea como la alemana nos advirtió que sonaban extraños".