Los socios de gobierno y ERC sumarían los votos necesarios para poder cambiar la ley y que fuese permitido un referéndum en Cataluña en el que se preguntase por la autodeterminación como ha sucedido en Reino Unido o Canadá. El futuro de España y su unidad hasta ahora indivisible está en manos de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias, puesto que ERC se sumaría de mil amores a que se cambiase la actual ley para que se pudiese votar.

Los distintos modos de referéndum están contemplados en la Constitución, es una ley orgánica la que regula las condiciones y procedimientos con los que se deben llevar a cabo este tipo de votaciones populares. Para poder cambiar el desarrollo legislativo de los referéndum se necesita una mayoría absoluta (176 votos a favor) que Sánchez podría lograr con sus socios de investidura más el voto favorable de ERC.

Lo que es peor es que el PP y el resto de partidos de la oposición no tendrían nada que decir si los partidos que quieren romper España alcanzan los 176 votos, por lo que la situación es muy delicada.

El nuevo Gobierno puede aprobar nuevas leyes ordinarias modificar o derogar las existentes. Pero si va de la mano de ERC en sus proyectos puede aprobar nuevos estatutos de autonomía y tiene a tiro reformar las leyes orgánicas que regulan, por ejemplo, el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas.

Hasta ahora, las modificaciones que tenían que ver con el funcionamiento del Estado intentaban hacerse por la vía del consenso entre los dos grandes partidos, pero Sánchez ha dejado claro que no pretende tender la mano a la oposición al no establecer, al menos por el momento, ningún tipo de comunicación con el líder del PP, Pablo Casado.