Desde luego, nada mejor que analizar los vaivenes de los Servicios Informativos de TVE para admitir que - como ya señalan abiertamente grandes sectores de su antigua audiencia - la entidad Televisión Española y sus actuales señoritos simplemente nos toman por imbéciles. Y esos vaivenes son el desgraciado producto de un equipo en Moncloa acostumbrado a poner palabras no pronunciadas en boca de terceros - marranadas éstas que luego le toca a TVE maquillar o desmentir perdiendo la cara, el prestigio y la vergüenza. Ocurrió repetidas veces cuando Pedro Sánchez y su tropa "resucitaron" el tema de Franco y su deseada exhumación del Valle de los Caídos, y la vice Carmen Calvo se permitió interpretar a su modo, o sea falazmente, la aséptica respuesta del Vaticano a la exigencia española de que sancionara dicha exhumación. Después de haber pontificado falazmente que el Vaticano apoyaba la tesis del Gobierno Sánchez - utilizando la frase "no se opone" en sentido de "aprueba", que no es lo mismo - la vicepresidenta Calvo tuvo que cambiar su versión, comerse sus propias palabras, y recurrir a la obediente TVE para difundirlas en evitación de que alguien pudiera echar más sal política en la herida.  

 

Pues acaba de ocurrir, una vez más, que TVE en pleno Telediario nocturno anteayer se regocijaba de que el Vaticano "desautorizara" (sic) a su Nuncio, Renzo Fratini, quien hace un par de semanas habría dicho que habían sido los socialistas los que "han resucitado a Franco", una gran verdad de la que aún no se ha apeado. Pero el Vaticano no había "desautorizado" a Fratini, en el sentido de no autorizarle a expresarse de ese modo, no sancionar dicha opinión o no identificarse oficialmente en dicho sentido. A través de una nota de la Oficina de Prensa, la Santa Sede manifestó anteayer que las palabras de Renzo Fratini fueron expresadas "a título personal", negando así implícitamente la existencia de ninguna "desautorización" de su Nuncio. Para mayor pataleta de Pedro Sánchez y su vice Carmen Calvo, Fratini habría añadido, en una entrevista concedida semanas atrás, que 40 años después de su inhumación en el Valle de los Caídos, "era mejor dejarlo en paz" y que "Dios juzgará". En plena pataleta, Moncloa envió al Vaticano una queja formal "por intromisión en asuntos propios de otro Estado" a la que la Santa Sede ni se ha dignado contestar por los canales diplomáticos procedentes.    

 

La Secretaría de Estado vaticana ha elegido la vieja táctica diplomática de desmarcarse de una simple opinión personal - la de su Nuncio Apostólico Fratini - para no tener que pronunciarse sobre un tema que le resulta obviamente incómodo. Le ha dado al Gobierno Español "en funciones" una tacita de tila para que se calme y no siga importunando con su psicótico brote antifranquista. No en vano el Vaticano ha repetido que, en caso de que Francisco Franco sea exhumado de su actual tumba en el Valle de los caídos, su postura se basará "en el, pleno respeto de la soberanía del Estado Español y de su sistema legal", que es como decir que ese es un asunto meramente español que debe ser gestado en España y que el Vaticano no tiene ni quiere tener vela en ese entierro.  

 

Pese a los esfuerzos de la Diplomacia vaticana de aparentar que el Nuncio Fratini, que acaba de dejar el cargo, se lleva muy bien con Carmen Calvo, lo cierto es que en los pasillos vaticanos la actitud ignorante, exigente y prepotente del Gobierno Español "en funciones", y su mala costumbre de poner falsas palabras en boca de terceros, no acaba de digerirse bien. Piensan, con razón, que el Gobierno de Pedro Sánchez no tenía por qué involucrar al Vaticano cuando se le vino encima la posibilidad de que Franco fuera inhumado en La Almudena. También les parece - como a muchos españoles - que el Gobierno de Pedro Sánchez no tendría que haber recurrido a la bajeza de intentar chantajear a la Santa Sede con temas ad latere como el pago de impuestos por los bienes inmobiliarios de la Iglesia en territorio español.

Sea como fuere, lo cierto es que la TVE de la stalinista Rosa Mª Mateo ha tenido que salir una vez más a dar la cara difundiendo, a pocas horas de su primera versión sobre la supuesta y falaz "desautorización" del Nuncio, otra noticia sobre el mismo tema pero silenciando lo de la "desautorización" y destacando esta vez que lo afirmado por Renzo Fratini no era sino su "opinión a título personal", es decir, lo mismito que habría respondido la Santa Sede en una simple declaración del director de la Oficina de Prensa, que es el truco utilizado por el Vaticano cuando se desea dar contestación a un tema sin comprometerse a nivel diplomático. O lo que es lo mismo, cuando no quiere callarse pero tampoco desea dar beligerancia formal a un interlocutor extranjero con el que, por sus maneras poco ortodoxas u otras causas, prefiere no hablar en ese momento. Toda una evidencia de que la primera versión de TVE era tendenciosa - una más - y la segunda claramente exponente de uno más de los resbalones diplomáticos a los que ya nos tiene acostumbrados esa tropa de Moncloa. Sobre todo cuando al resbalón se une la psicosis generada por el "resucitado" Francisco Franco, a quien anteayer 18 de Julio en muchos hogares españoles se recordaba por los 40 años de paz y desarrollo que gestó para España a lo largo de su vida. Y es que, cuando se menciona a Franco, en Moncloa se ponen de los nervios.....