Recientemente, la editorial Letras Inquietas ha publicado el ensayo De la Liga Norte a la Lega: El cambio soberanista de Italia del profesor de la Universidad de Murcia Sergio Fernández Riquelme con prólogo del prestigioso intelectual húngaro Miklós Cseszneky. El libro puede adquirirse a través de Amazon y en la tienda on-line de la citada editorial.

¿Por qué un libro sobre la historia de la antigua Liga Norte, hoy Lega y su transformación desde el nacionalismo padano hasta el soberanismo italiano?

En primer lugar porque es un caso muy específico y sobresaliente del actual fenómeno soberanista-identitario europeo: representa una transformación muy radical y llamativa hacia este movimiento (en su caso desde el regionalismo padano al soberanismo italiano), y muestra también la oportunidad de ser, tarde o temprano, la primera fuerza política de este tipo en gobernar uno de los grandes países de Europa occidental. Y en segundo lugar porque creo que faltan estudios que representen este fenómeno de la manera más neutral y objetiva posible, más allá de filias o fobias ideológicas, buscando las claves históricas y políticas profundas de una realidad que impacta decisivamente en la vida política actual y por la que votan millones de personas de diferentes estratos.

¿Es la Lega, como repiten los grandes medios de comunicación españoles, una formación de extrema derecha, xenófoba y populista?

Estas son, como es obvio, simples etiquetas denigratorias usadas con objetivos caricaturizantes en el debate político, o antiguas definiciones propias de fuerzas de otra época o de carácter marginal en la vida pública. La Lega es, historiográfica y politológicamente, otro de los movimientos del moderno fenómeno soberanista-identitario europeo, singular en su naturaleza y con reales aspiraciones de poder.

¿Cuáles son las principales ideas-fuerza defendidas por la Lega?

Primero los italianos. Si antes la Lega defendía “primero los del Norte”, Salvini consiguió, por convicción o por estrategia, situar este lema o fin como la realidad central de su formación. Y sobre ella se articulan sus principales ideas-fuerza: protección de lo nacional, defensa de los valores tradicionales, liberalización de la economía, apoyo a la Familia y la demografía, control de la inmigración, freno a la burocracia comunitaria... (y singularmente en el caso italiano, la regionalización profunda del país).

Una de las particularidades de las propuestas de la Lega de Salvini es su política económica, que combina el proteccionismo con medidas liberales muy avanzadas como la aplicación de un tax flat. ¿Podemos definir a este partido como nacional-liberal?

Nacional-liberal es una definición muy correcta desde el punto de vista económico, con propuestas similares (salvando ciertas distancias) a la Hungría de Orbán, los EEUU de Trump o a Vox en España; y por ello diferente en este área a las variantes nacional-sociales de Polonia (más asistencial), Francia (más estatista) e incluso Rusia (con un capitalismo muy controlado).

En las últimas elecciones celebradas en el país transalpino, el leit-motiv de la campaña liguista fue Salvini Premier. ¿El gran auge de la Lega se debe esencialmente a Salvini?

Exactamente. De manera inicial Salvini, personificando al partido y a sus ideas mostrándose como un italiano de pro que escucha de verdad a las clases medias y trabajadoras en sus miedos y aspiraciones, ha conseguido superar la vieja herencia nacionalista/regionalista padana de la Lega; así ha consiguiendo atraer a electores de otras regiones y de otros sectores ideológicos atraídos por su “cambio soberanista”. Y paralelamente Salvini, sabiendo usar con maestría las redes y medios digitales de comunicación, de manera polémica y directa, ha conseguido ser lo políticamente incorrecto que necesitaban amplios grupos sociales, estar siempre presente en el debate, y conectar ampliamente con la ciudadanía trabajadora.

¿Qué similitudes y diferencias presenta la Lega de Matteo Salvini frente al fenómeno de Vox y Santiago Abascal?

En cuanto a las similitudes, ambas formaciones son económicamente liberales (con mayor o menor intensidad), se han posicionado frontalmente contra la inmigración ilegal, o han conectado con movimientos neotradicionalistas en lo social y lo moral. En lo referente a las diferencias, divergen en su propia cosmovisión ideológica de partida: el regionalismo de la Lega frente al centralismo de Vox (y en especial el antiguo apoyo de la vieja Lega al nacionalismo catalán), la conexión oriental (especialmente con Rusia) de los italianos y la persistencia del eje euroatlántico de los españoles, o la posición, hasta ahora, más euroescéptica de Salvini que la de Abascal.

Este año se celebrarán elecciones en Italia. ¿Qué perspectivas maneja la Lega? Según los sondeos, es el primer partido en intención de voto y Salvini tiene posibilidades de convertirse en el futuro primer ministro...

Tarde o temprano, Salvini y la Lega, en coalición con Fratelli, Forza Italia y otros partidos menores, llegarán al poder, según los sondeos. Antes si quiebra la frágil y circunstancial coalición entre el PD y el M5E (antiguos enemigos irreconciliables y ahora repartiéndose el gobierno), o después cuando se convoquen elecciones en 2022 o 2023. Las últimas elecciones regionales marcan este camino: victoria de la Coalizione di centro-destra en las regiones de Abruzzo, Basilicata, Piamonte, Cerdeña y Umbría (alguna de ellas feudo histórico del socialismo). El resultado de las elecciones en la “región roja” de Emilia-Romaña en 2020, donde la Lega será primera con toda seguridad y donde tiene opciones de vencer por primera vez en la historia con la coalición, puede marcar los tiempos de este cambio soberanista: una expectativa todavía lejana, o la realidad inminente de Italia con Salvini como Premier.

Sergio Fernández Riquelme: De la Liga Norte a la Lega. Letras Inquietas, 2019.