Principios de 1939, Enero, Frente de Cataluña, la Guerra casi se ha terminado, el Ejército Republicano al mando del famoso "Comandante de milicias comunistas Enrique Lister" retrocede hacia la frontera francesa.

Llevan consigo más de 2000 prisioneros nacionales que tienen presos en el Santuario de " El Collell".

En la mañana del 30 de enero, un Teniente de la Guardia de Asalto lee una lista de 50 nombres qué son separados del resto de los prisioneros, se les ordena formar en una columna y marchar al bosque cercano.

Al llegar a una explanada se les cierra el paso y por la espalda son fusilados por el fuego de varias ametralladoras.

Caen muertos 48 de los presos , y dos milagrosamente pueden escapar, Rafael Sánchez Mazas y Jesús Pascual Aguilar, ambos falangistas.

"Sánchez Mazas" era Fundador de Falange, carnet numero 4 e ideólogo del partido.

"Jesús Pascual" era miembro de la Falange clandestina de Barcelona.

Es muy conocida la huida de Sánchez Mazas, pues incluso se escribió una novela y se filmó una película sobre estos hechos.

Jesús Pascual escribió un libro contando su peripecia titulado :
"A mí me fusilaron los rojos".

También pudo salvarse "Jose Maria Poblador "que se encontraba gravemente herido , preso y su nombre estaba en la lista de los 50, casi inconsciente no oyó su nombre y pudo salvarse ya que otro prisionero ocupo su lugar.

Poblador había sido fundador de las "JONS" en Cataluña y el 19 de julio ostentaba el cargo de "Jefe de las Milicias Azules" que se sublevaron en Barcelona.

Pero no todos tuvieron tanta suerte, y allí perdió su vida" Roberto Bassas", abogado procedente del nacionalismo catalán, que había ingresado posteriormente en Falange ostentando el cargo de "Jefe Territorial de Cataluña" y nombrado Consejero Nacional por el propio "José Antonio", con el que le unía una gran amistad.

"Bassas" había sido detenido el 1 de mayo del 36 y trasladado a la Cárcel Modelo de Madrid, donde compartió prisión con "José Antonio" y la plana mayor de la Falange, el 12 de julio fue puesto en libertad y volvió a Barcelona , (su confusa actuación ante el "alzamiento nacional" negándose a apoyarlo, lo examinaremos por su importancia en una posterior publicación)

Al fracasar el alzamiento en Barcelona, logro esconderse en casa de su hermana Francesca y en otros domicilios, hasta el 9 de enero de 1939, cuando fue delatado y detenido, le llevaron al Tribunal de Espionaje y Alta Traición y el día 13 paso por la checa de "Vallmajor" hasta el día 26, fecha en la que fue trasladado al santuario de" El Collell".

También cayó muerto su hermano Andrés que era simpatizante de Falange.

Igualmente encontró la muerte el valiente "Jefe de la Centuria Amarilla", de la Primera Línea de la Falange de Barcelona, " Jose Noya Ainsa".

"José Noya", cumpliendo las órdenes de Luis Santamarina, que el 19 de julio había asumido el mando de la Falange Catalana, salió con su centuria del Cuartel de Pedralbes, fue detenido con su hermano Antonio en dependencias militares y trasladado al Cuartel de la calle Consejo de Ciento dónde es interrogado, pasa preso al vapor Uruguay y el 30 de julio es juzgado por el Tribunal de Orden Público Número 1 de Barcelona , es condenado a muerte, posteriormente se le conmuto la pena por reclusión perpetua, paso por otras prisiones hasta que la Brigada comandada por Lister le llevo al Santuario del Collell, alli cayó "Cara al sol"

Muchos de los presos que se encontraban en el santuario eran miembros de la "Falange clandestina Catalana" y entre ellos el camarada "Guillermo Bosque", que ingresó en Falange en el 33, salió de Pedralbes para combatir el 19 de julio, fue detenido en la Cárcel Modelo y luego gracias a la ayuda de un policía simpatizante de Falange, fue puesto en libertad, dirigente de la Falange clandestina, lo vuelven a detener le condenan a muerte y estaba preso en el Santuario del Collell, su nombre no estaba en la fatídica lista de los 50 y al finalizar la guerra pudo recuperar la libertad.

La matanza del santuario de "El Collell" no tuvo justificación alguna, la guerra prácticamente se había terminado, el ejército republicano huía hacia Francia, pero el odio de las izquierdas seguía latente y la sangre de la Falange Catalana rego nuevamente tierra española.